El Espritismo exige responsabilidad.

De entre las principales finalidades de un centro Espirita, se destacan, el amparo, el esclarecimiento y el consuelo, la luz de la Doctrina Espirita, que se ofrecen a todos los hermanos necesitados que la procuran. En primer lugar es obvio que si algún espirita pretende ayudar a alguien, a la luz del Espiritismo, es necesario que el conozca sus fundamentos básicos. En este punto que verificamos surgen muchos problemas, de forma muy común, en diversos centros Espiritas de todo Brasil. Infelizmente, muchos dirigentes y trabajadores de la saga Espirita no la conocen a fondo (a veces, ni superficialmente) las obras básicas del Espiritismo codificadas por Alan Kardec y por eso mismo se tornan inaptos para orientar a algún necesitado, o aun mismo para proferir una charla sobre el Espiritismo.

Nos parece que muchos aun no conocen aquellas viejas frases: “Hemos de comenzar por el principio” o “No se inicia la construcción de una casa por el tejado, y si por los cimientos”. Es común constatar que diversos Centros Espiritas y Federaciones de algunos Estados, en sus cursos básicos de Espiritismo, o aun mismo en charlas abiertas al publico en general, releguen las obras de Kardec a un segundo plano, dando franca preferencia a otros libros psicografiados. Y orientan a personas iniciadas en la Doctrina a comenzar a leer ese tipo de literatura que, queremos dejar bien claro, son importantes, favorables y de inestimable valor, sin embargo, para aquellos que ya poseen conocimientos de los elemento básicos de la Doctrina Espirita. No es raro escuchar charolas publicas , donde muchas personas se encuentran allí por primera vez, y vemos que el expositor espirita, después de esclarecer que aquel local es una “Casa Kardecista”, se pone a hablar sobre los bonos hora, de ministerios existentes en las colonias, “espirituales”., de los vehículos de locomoción existentes allá etc.… Ahora, si es alguien de buen sentido, nulo en conocimientos espiritas, quien asiste a ese tipo de charlas, luego dudará de la seriedad del Espiritismo y de los espiritas, pues, con razón, hallará que todo aquello es ilógico o se trata de un cuento de ficción. No debemos olvidarnos de que todos los días llegan a los Centros Espiritas personas oriundas de otras religiones, que nada conocen del Espiritismo y por eso es que en materia de charlas, como en relación a orientar sobre lecturas, es de suma importancia que se de énfasis a las obras básicas de la Doctrina, que son: “El Libro de los Espíritus”, “El Evangelio Según el Espiritismo”, “El Espiritismo en su más simple expresión”, “Lo que es el Espiritismo”, para que esas personas no se confundan, y , si, sean esclarecidas.

Después de esos conocimientos bien asumidos en nuestras mentes, es que podremos pensar en dar continuidad, en cursos separados del curso básico, el estudio regular y metódico de “El Libro de los Mediums” y demás obras de Kardec. Solamente hay es que estaremos realmente en condiciones de estudiar las importantes y verdaderas obras subsidiarias de la Doctrina Espirita. Como dijimos en relación a esas últimas nada tenemos en contra, todo lo contrario, sin embargo, reafirmamos que solamente aquellos que ya adquirieron conocimientos de las obras de Kardec serán capaces de absorber esas instrucciones. En el caso contrario, estaremos orientando a esas criaturas de forma equivocada y eso es una irresponsabilidad.

¿Cómo nos podemos considerar espiritas sin el conocimiento de las obras de Allan Kardec?

¿Cómo ingresar en una facultad de medicina, por ejemplo, en el cuarto año de graduación, sin tener conocimiento de los tres primeros básicos? Ciertamente, no entenderemos muchas cosas del resto del curso, sentiríamos la falta de conocimientos para comprender nuevas lecciones, y, si siguiéramos, sin duda, no volveríamos un mal profesional, poniendo en riesgo la salud de los pacientes, desprestigiando la medicina y a los colegas de profesión. . Ese simple ejemplo sirve como termino de comparación con el del Centro Espirita. Si alguna persona tuviera acceso a una Casa Espirita y no le fuera presentada correctamente la Doctrina Espirita, esta persona, en el caso que continué frecuentando ese local, continuará con falta de conocimiento y coraje para solucionar esos problemas y, en el futuro, será un médium o trabajador inseguro, lleno de dudas, e ignorante de los conocimientos que necesita para si y también para poder ayudar a los otros.

No hayamos valida la justificativa que muchos hermanos utilizan de que “Kardec es difícil de entender” o que “Las obras de Kardec son aburridas”. Recordemos textualmente las palabras del codificador en la instrucción de El Libro de los Espíritu”: “Más jamás dijimos que esta ciencia sea fácil ni que pueda aprenderla saltando, como tampoco se da con otras ciencias. Nunca será demás repetir que ella exige estudio constante y casi siempre prolongado.

Si observamos con profundidad las obras de Kardec llegaremos a la conclusión de que el siempre uso el buen sentido y para no crear dudas procuró ser objetivo simple durante la codificación. Debemos alertar de que muchas obras de otros autores que son consideradas “fáciles e entender”, más allá de muchas veces contar con errores doctrinarios, no nos tornan aptos para comprender correcta y profundamente la Doctrina Espirita, generando, más tarde o más temprano, dudas y confusiones dentro de nosotros mismos que preferimos el camino “mas fácil”. de hay la importancia de tener dirigentes espiritas conscientes y responsables para esa difícil tarea de conducir la Doctrina Espirita con el máximo de pureza doctrinaria, de saber crear cursos regulares de Espiritismo de manera adecuada y lógica, siempre a la luz de las obras de Kardec en primer lugar. Que nuestros dirigentes respeten el Espiritismo divulgándolo como el es en la realidad y no injiriendo opiniones personales como verdaderas. De hay también surge la necesidad alarmante de capacitarse mejor, profundizándose en las obras de Kardec, de actualizarse a través del intercambio de experiencias con otros dirigentes de otras Casas Espiritas, de la lectura y divulgación de los revistas espiritas, en fin, de estudiar a Kardec para vivir con Jesús.

Pensemos en nuestra responsabilidad.

Con mis mejores deseos de orientar y ayudar, vuestra siempre amiga (Merchita)

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