“Recibamos a los jóvenes de cualquier procedencia como a nuestros propios hijos, estimulando en ellos el amor al trabajo y la iniciativa de la educación” Emmanuel
(“Religión de los Espíritus”, Francisco Cândido Xavier -“Jóvenes” Federación Espírita Brasileña)
La humanidad disfruta en la actualidad de enorme confort material y por otro lado, se ve abrazada a gigantescos problemas en las relaciones humanas, convivencia afectiva y psicología personal. Son gravámenes psíquicos y morales afectando la actividad mental de criaturas de todas las edades, clases sociales y niveles culturales. Es en este mundo moral –bastante perturbado y atribulado en los días actuales– en el que los adultos se proponen educar la personalidad de niños y jóvenes, con el fin de lograr un futuro alegre, feliz y próspero para ellos. En razón de las complejidades de la personalidad y de las relaciones humanas, reconocemos que no es nada fácil un trabajo educativo serio, eficiente y fecundo que atienda las profundas necesidades del ser humano.
Facilidades peligrosas
“Mocedad es libertad. Sin embargo, si la libertad huye de la disciplina, invariablemente, desciende hacia una deplorable situación” Emmanuel
(“Cofrecillo de Luz”, Francisco Cândido Xavier – “Mocedad”, página 67, Casa Editora O Clarim)
En los días que corren, los niños y jóvenes de casi todos los pueblos, razas y naciones, reciben muchas facilidades perniciosas para la formación de su personalidad. Destacamos algunas malas costumbres que exigen de madres, padres, educadores, religiosos e instituciones respetables, un trabajo educativo que alcance mejores resultados.
(1º9 - En virtud de las enormes comodidades que ofrece la riqueza material a los jóvenes, éstos pasaron a vivir con mayor intensidad una libertad sin límites, sin freno, sin rumbo, sin normas, sin disciplina.
(2º) - Gran número de adolescentes pasa buena parte de su tiempo en la ociosidad, sin actividad física y mental constructiva. Así transcurren horas y más horas sin ninguna actividad edificante.
(3º )- Gastan tiempo en demasía con juegos y diversiones que bien podría ser mejor aprovechado en el área de su crecimiento afectivo, emocional y mental.
(4)º - El exceso de horas vacías lleva naturalmente a los adolescentes a la práctica de la holgazanería, de liviandades y delincuencia que pueden llegar al nivel de perturbadores vicios sociales.
(5º) - El cauce creciente de malas costumbres perturba y arrasa ineludiblemente el sutilísimo sistema psíquico de gran parte de los jóvenes, dirigiéndolos hacia el triste y destructor camino del tabaquismo, del alcoholismo y de la toxicomanía.
(6º) - Experimentan, desde muy temprano, el deseo sexual cuando el cuerpo, la mente y los deseos sexuales no están listos aún para una práctica sexual saludable.
El sabio instructor Emmanuel muestra la íntima relación entre infancia y adolescencia en los procesos de la educación: “Muchos salen de la niñez moralmente mutilados por las manos mercenarias a las que fueron confiados en la cuna”. Emmanuel (“Religión de los Espíritus”, Francisco Cândido Xavier – “Jóvenes” – FEB).
Las raíces del desequilibrio de las mentes juveniles están fundamentadas en la carencia de una buena orientación y ausencia de buenos ejemplos de progenitores indecisos y afligidos, enfrentando tantas dificultades en la educación de los hijos.
Soledad espiritual
“La juventud no es un estado de la carne. Hay jóvenes que transitan en el mundo, trayendo el corazón repleto de pavorosas ruinas”. Emmanuel
(“Fuente Viva”, Francisco CândidoXavier – “Busquemos la Eternidad” – FEB)
Uno de los frutos bien amargos en la sociedad actual es el deseo incontenible de libertad sin límites, sin rumbo y sin ninguna disciplina por los jóvenes inconsecuentes. Esas criaturas inmaduras observan a su alrededor, en la familia, la escuela y la sociedad, una infinidad de malos ejemplos cometidos por los más viejos. Cada persona, incluso inconscientemente, vive tratando de hacer lo que más desea en la búsqueda desesperada de satisfacerse a sí misma en primer lugar. Buena parte de los jóvenes quiere de inmediato y de cualquier manera conquistar y practicar los más diversos deseos. Eso hace que ellos sólo piensen en sus necesidades, pasando a vivir en MAYOR SOLEDAD MORAL Y ESPIRITUAL. La profunda soledad afectiva y mental es bastante difícil de ser percibida, detectada y analizada por padres amorosos y educadores sensatos. Cuanto mayor es el número de informaciones diversas que la mente del niño y del joven captan diariamente, de manera incesante, mayor podrá ser su desorientación, desequilibrio e hiperactividad incontrolable, causando emociones y comportamientos de los más extraños, problemáticos y violentos. Aunque estemos viviendo juntos en la misma casa, en la convivencia amorosa de padres e hijos –bien unidos unos a los otros– cada niño y joven encarnado está viviendo en el mayor aislamiento afectivo, psíquico y espiritual. La afectividad bella y confortadora es muy escasa en la relación entre padres e hijos; en virtud de millares de opciones y ofertas que el mercado global ofrece de forma irresistible, llamando la atención de su visión, deseos, intereses, tendencias, impulsos que nacen naturalmente de su mente con experiencias multimilenarias acumuladas en las sucesivas encarnaciones. El corazón juvenil está, por lo pronto, repleto de deseos y sueños, emociones y sentimientos aún indecisos, impulsivos y desarticulados, debido a las imperfecciones morales que predominan en toda la población terrestre. La triste realidad consiste en que cuanto más la mente y el corazón de niños y jóvenes estuvieren distantes de los abnegados padres, mucho más complicado será el proceso de formación educacional de ellos.
Sueños juveniles
“Es indispensable amparar convenientemente la mentalidad juvenil y que nadie le ofrezca perspectivas de dominio ilusorio”. Emmanuel
(“Camino, Verdad y Vida”, Francisco Cândido Xavier – “Mocedad” – FEB)
Nos compete formular una pregunta: ¿en qué dirección estarán enfocados los deseos y pensamientos más íntimos de cada chica y de cada chico, en este mundo tan agitado y globalizado de hoy? Inevitablemente, casi todos están siendo atraídos de manera irresistible por las ofertas doradas que el portentoso sistema capitalista vende, con belleza y encantamiento, en el mundo de la publicidad oral, escrita, televisiva y en las pantallas ilusorias del cine mundial. Difícil será para la mente de los adolescentes no sufrir las gigantescas influencias de la propaganda materialista que privilegia en exceso el bienestar material, las facilidades y goces que los recursos económicos proporcionan. Coloca todo eso en primer plano en sus ideales, sueños e intereses. Los medios de comunicación no dan la más mínima importancia e incluso se mofan de los valores superiores de la personalidad. Enumeramos algunos sueños que toman en cuenta la imaginación de nuestros jóvenes, en embestidas emocionales de la vida social:
(1º )- Prefieren mucho más estudiar y conocer las materias académicas de cuño eminentemente científico que ofrecen mejores perspectivas de profesión y empleo compensador.
(2º )- El diploma académico es mucho más importante que el conocimiento adquirido, experiencia asimilada y habilidades aprendidas.
(3º) - La masificación de la publicidad comercial en la excesiva valoración de la presentación personal y belleza física, se tornó idea obsesiva de chicas y chicos para atraer y conquistar la admiración sexual, simpatía afectiva y prestigio social.
(4º) - La diversidad de vestuarios coloridos atendiendo a la moda predominante, es una de las pasiones de las mentes juveniles. En el mundo comercial, la gran variedad de trajes bien asentados que atienden al refinamiento de la “moda” es confeccionada con maestría para atender al mundo psicológico impresionable de la juventud.
(5º) - Incentivados por la enorme fuerza de la influencia de películas románticas, novelas apasionadas y músicas bastante soñadoras, los adolescentes están comenzando mucho más temprano a practicar sexo.
(6º )- Al experimentar más temprano las prácticas sexuales, forman la variedad de copartícipes, que van a sufrir las angustias del placer sin amor: pasión obsesiva, celos, traición, abandono, gravidez indeseada, aborto, criminalidad, suicidio…
(7º )- La música moderna trae el placer, el delirio y alegría indefinible a los jóvenes inquietos. Al no haber la necesaria moderación se sobrepasa los límites de la audición saludable y se cae en el vicio incontrolable, enfermizo y desequilibrado, colaborando para la desarmonía psíquica y psicológica.
(8º) - La mente juvenil es fácilmente sugestionable por la admiración y el deslumbramiento hacia los más variados “ídolos” actuantes del mercado global de la fama, sea en la música, el cine, la literatura, el deporte, la televisión, etc. Los ídolos son ingeniosamente fabricados por los medios de comunicación mundial, dominando ideas, anhelos, sueños e inclusive la propia vida íntima de los adolescentes.
(9º) - Debido a las múltiples opciones que atraen irresistiblemente a los más jóvenes en la carne, de cierta forma están más apartados de la relación afectiva con los padres amorosos, conviviendo más intensamente el espíritu de grupo con sus afines. Gran número de jóvenes anhela participar más activamente en las facilidades de la vida, sin darle mayor importancia a los deberes morales, a sus propias responsabilidades, compromisos familiares y obligaciones sociales.
Las sombras del materialismo
“Cada niño y cada joven en el mundo es un proyecto de la Sabiduría Divina para el servicio a la Humanidad, y todo niño y todo joven desviado es un proyecto de la Sabiduría Divina que la Humanidad corrompió o deslustró”. Emmanuel
(“Religión de los Espíritus”, Francisco Cândido Xavier – “Jóvenes”- Página 138 – FEB)
Ante el inmenso y sombrío cuadro de influencias nocivas, volvamos a preguntar cómo se encuentra el estado moral y espiritual de ellos. Observando sus ocupaciones predilectas, actividades culturales, malas costumbres rutinarias, entretenimientos y placeres diarios, se llega a la conclusión que el alma de la gran mayoría de los jóvenes se encuentra en completo abandono espiritual. Muy poco realizan las religiones tradicionales, en apoyo seguro y educativo a la juventud. Se vive más la creencia vinculada a las cosas transitorias, se cultivan las ideas materialistas de felicidad. El distanciamiento de las prácticas genuinas de la fe religiosa lleva al vacío existencial, a la incredulidad en Dios, a la falta de madurez sentimental, a la fragilidad de la fe, a la debilidad moral y a la visión ingenua de la vida humana. Ante el lamentable abandono e indiferencia en la educación de la personalidad juvenil, los jóvenes vitalizan sus mentes, adoban sus sentimientos y fertilizan sus ideas en tres fuentes de poderosa influencia destructora de las buenas costumbres: CULTURA MATERIALISTA, COSTUMBRES PERVERTIDAS y MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL IRRESPONSABLES.
Batalla bastante difícil y deslucida será la de luchar y combatir esas gigantescas fuerzas sociales repletas de materialismo e incredulidad, inmoralidad y depravación. La filosofía materialista de los medios de comunicación irresponsables estimula las malas costumbres, siempre unida a los intereses de industrias criminales, comerciantes que venden todo tipo de vicios y la tenebrosa red de tráfico de tóxicos –todos muy ávidos por lucros financieros desmedidos. Esa inmensa red de sombras se une a las acciones invisibles de las falanges de espíritus impuros especializados en atacar, dominar y subyugar la mente de la clientela humana, ofreciendo el trío inseparable del placer inmediato que arrasa personas y destruye hogares: ALCOHOLISMO, SEXUALIDAD DESMEDIDA Y ADICCIÓN A DROGAS.
Estas cadenas psíquicas atormentadoras que crean la desgracia humana están siendo lanzadas insistentemente en todos los medios de comunicación social, tanto en el ámbito local como mundial y en las redes comerciales de los antros de los vicios movidos por la ganancia e intereses ilimitados de hombres ambiciosos destituidos de sentimientos cristianos. ¿Cómo salvar y retirar a los jóvenes del camino del mal y del vicio, de la violencia y de la delincuencia, si nosotros los adultos que manejamos la gerencia de la organización social les ofrecemos diariamente, lo peor para su uso y consumo en el cuerpo y en la mente, en las ideas y en el corazón, en el pensamiento y en las emociones? Es urgente desarrollar mejores sentimientos por parte de los más maduros en la experiencia, a fin de amar y comprender a la juventud, tanto entre los de buena conducta como en los que se enriquecen en el libertinaje y en la delincuencia.
Amemos con sinceridad y mucha serenidad a todos los jóvenes, como elucida Jesús, a través del espíritu Humberto de Campos: “Cuando te rodee el rumor de la mocedad, ama a los jóvenes que revelen trabajo y reflexión; entretanto no dejes de sonreír, igualmente, a los livianos e inconstantes: son niños que piden cuidado, abejas que aún no saben hacer miel”. (“Buena Nueva”, Francisco Cândido Xavier – “Viejos y Jóvenes” – IDE-Mensaje Fraternal)
Responsabilidad educacional
“Los padres que se preocupen en despertar en los hijos la vocación para el Bien estarán cuidando de la parte esencial en la formación del carácter de ellos. Las demás cualidades morales e intelectuales habrán de ser consecuencia de esa iniciativa”. Chico Xavier
(“El Espíritu de Chico Xavier”; Francisco Cândido Xavier, Carlos A. Baccelli, página 59 – Editora LEEPP)
Ante la pesada artillería de las armas automáticas del materialismo ateo, dominando, chupando las mejores energías de la mente juvenil, vale la pena indagar: ¿cómo ayudar de manera eficiente a la buena formación de la vida mental de la juventud? Para atender a las profundas necesidades de educación del espíritu eterno:
No basta crear centros educativos bien organizados, equipados con maravillosas bibliotecas y recursos de informática y telecomunicaciones.
No basta esparcir la extraordinaria cultura de los libros didácticos.
No basta ejecutar las emocionantes ceremonias de orden religioso.
No basta el ejercicio de los deportes educativos y saludables.
No basta promover mayores recursos financieros para las escuelas.
No basta mejorar el cuerpo docente con profesores mucho mejor preparados, SI LA MENTE Y EL CORAZÓN DE GRAN PORCENTAJE DE JÓVENES CONTINÚA ACCESIBLE A LAS MALAS COSTUMBRES, SUMISOS A LOS VICIOS, AUSENTES DE MORALIDAD ELEVADA Y ESPIRITUALIDAD SUPERIOR.
El espíritu Emmanuel explica con claridad y lógica pedagógica quién debe amparar a los más jóvenes: “El adolescente podrá y hará mucho si el espíritu envejecido con experiencia no lo desampara en el trabajo. Nada nuevo conseguirá erguir, en caso de que no se valga de los esfuerzos que precedieron a sus actividades. En todo, dependerá de sus antecesores”. (“Camino, Verdad y Vida”, Francisco Cândido Xavier – “Mocedad” – IDE-Mensaje Fraternal).
¡Es urgente socorrer amando, convivir comprendiendo y orientar educando, la personalidad espiritual de nuestros jóvenes! Las instrucciones, informaciones y conocimientos son transmitidos abundantemente a los cerebros de los jóvenes con cierta facilidad para memorizar, sin embargo, la educación de sentimientos y formación del carácter, se encuentra relegada al esfuerzo santo de muy pocos en la sociedad brasileña y mundial. No resulta positivo exigir con impaciencia ante la indisciplina de los jóvenes, no ayuda cobrar insistentemente a toda costa la buena conducta de ellos, ni castigar con autoritarismo agresivo los que practican desobediencia, crímenes y delincuencia. La violencia engendra violencia, destruyendo la paz íntima tan indispensable para la verdadera educación de las personalidades.
¡Lo que más se necesita para la fecunda EDUCACIÓN DE LOS JÓVENES, es la cobertura espiritual seria, sensata y profundamente santa, a fin de dar esclarecimientos morales e iluminación de los sentimientos, equilibrio en los deseos y fortaleza para vencer las embestidas del mal! Para un trabajo educativo provechoso, es preciso unir en ideas objetivas, sentimientos cristianos y acciones constructivas a las mayores fuerzas culturales de la sociedad:
(1º )- La elite cultural sinceramente comprometida con la mejor formación moral de los jóvenes.
(2º )- Los centros de enseñanza e instituciones educativas implicados en inculcar valores humanos.
(3º) - Las organizaciones religiosas seriamente interesadas en la educación de la juventud.
(4º) - El compromiso afectivo-pedagógico de padres y madres responsables y abnegados.
Sin la unión idealista y respetuosa de las mayores instituciones de la sociedad, podemos tener la convicción de que todo esfuerzo educativo obtendrá pocos resultados concretos. Ante la delincuencia juvenil que se extiende en todo el territorio nacional, no podemos dar prioridad únicamente a las investidas policiales para capturar, procesar, encarcelar y punir adolescentes desamparados del mejor apoyo de las elites culturales, financieras y religiosas de Brasil. ¡Aprender es razonable, comprender es imprescindible, amar es esencial, pero educar el carácter es la meta fundamental!
Dificultades mucho mayores
“No podemos olvidar que esa fase de la existencia terrestre es la que presenta mayor número de necesidades en el capítulo de la dirección”. Emmanuel
(“Camino, Verdad y Vida”, Francisco Cândido Xavier – “Mocedad” – IDE-Mensaje Fraternal).
En su abrumadora mayoría, la juventud en los días actuales se encuentra desamparada en cuanto al aspecto de la formación moral del ser, debido a las empobrecidas metas pedagógicas, a las influencias tremendamente perniciosas de los mensajes difundidos por los medios de comunicación de masas, a la fragilidad y cansancio moral de padres y madres en la aplicación de la autoridad educativa, a las indecisiones, miedos y traumas de directores y profesores ante la incontrolable insubordinación, violencia y delincuencia juvenil en las escuelas públicas y particulares. Trabajar en la orientación de jóvenes adolescentes constituye enfrentar mayores desafíos, mayores dificultades, mayores problemas, mayores trastornos, mayores angustias, mayores sufrimientos, mayores fracasos, mayores frustraciones, mayores peligros, mayores lágrimas. Las montañas de dificultades educacionales surgen y se acumulan porque los adolescentes aplican con insensatez su libre albedrío, voluntad rebelde y el abuso de la libertad, ampliando y multiplicando las murallas de obstáculos, echando muchas veces por tierra todos los beneficios recibidos.
Los jóvenes rebeldes, inconstantes e inconsecuentes son espíritus con psicología profunda de desequilibrios generados por tristes dramas de odio, criminalidad y violencia de existencias pasadas, esperando ser educados con las mejores lecciones de vida: amor genuino, ejemplo cristiano, seriedad moral, a fin de que puedan reconstruir sus infelices destinos.
El espíritu del joven presenta una personalidad inconstante y rebelde, cargando muchos más problemas de comportamiento que los niños en el ambiente afectivo del hogar o en las conflictivas relaciones en las escuelas primarias. Para orientar mejor al joven, es necesario asistir moralmente al niño. Como nos dice Humberto de Campos: “Niños sin disciplina y jóvenes sin orientación sana constituyen el germen de los inmensos desastres humanos”. (“Reportajes de Ultratumba”, Francisco Cândido Xavier – “El Caso de André”, página 43 – FEB).
Los jóvenes deben ser socorridos en sus necesidades internas con el trabajo cuidadoso de su ego, sus valores morales, sus sentimientos, su capacidad de iniciativa y de inventiva, su vocación, sus talentos, sus tendencias, entrenando su inteligencia y primoreando sus sentimientos para el bien y lo bello, lo útil y lo verdadero. En vez de preocuparse con la aplicación de la MAYORÍA DE EDAD PENAL para castigar y condenar mejor a los adolescentes delincuentes es inaplazable trabajar con el más dilatado amor por la formación de la MAYORÍA DE EDAD MORAL –en la mente de ellos.
Aprendizaje escolar
“La razón sin el sentimiento es fría e implacable como los números, y los números pueden ser hechos de observación y catalogación de la actividad, pero nunca crearán la vida. La razón es una base indispensable, pero sólo el sentimiento crea y edifica”. Emmanuel
(“El Consolador”, Francisco Cândido Xavier – Cuestión 198 – Editora 18 de Abril).
Las escuelas del mundo están operando muy bien en el área de enseñar las ciencias y culturas del mundo, la elaboración del conocimiento científico y tecnológico, el desarrollo y sofisticación de la inteligencia, pero desprecian y no dan el debido valor al trabajo más difícil y más importante –LA EDUCACIÓN PSICOLÓGICA, AFECTIVA Y MORAL. Ésta irá a iluminar el mundo íntimo del joven, perfeccionando al SER MORAL y no solamente al SER INTELECTUAL.
No es suficiente el promover la información científica, la formación artística y profesional de los jóvenes. Es imprescindible adentrarse con afecto y amor en su mundo interior, enseñándoles a valorar su intimidad, a crecer dentro de sí mismos, mejorándose para actuar en la sociedad que los observa con atención, expectativa y esperanza de aprobación. Actuar con mucho amor, envolviendo la personalidad de cada adolescente, templando su voluntad, iluminando su ego, estimulando sus talentos, valorando sus recursos artísticos, técnicos, musicales, deportivos, desarrollando sus energías mentales en el crecimiento de sus potencialidades. Estimular a cada joven adolescente a razonar sobre el conocimiento que está adquiriendo, a extraer sus propias conclusiones, a tomar iniciativas propias, a promover la creatividad, a valorarse a sí mismo, y perfeccionar sus propios valores íntimos. Por más problemática, perturbada y desajustada que sea su personalidad, ningún adolescente podrá ser infravalorado, desmotivado, humillado, excluido, rotulado, condenado. Tales actitudes violentas y orgullosas que hieren su personalidad no obtendrán buenos resultados educativos y jamás será el amor-cristiano que socorre y ampara, corrige y ennoblece. Nunca, como ahora, los principios, métodos y contenidos pedagógicos de la Educación del mundo fueron colocados en peligro por la insubordinación de los jóvenes en los centros educativos del mundo, demostrando que no es suficiente prestigiar la intelectualidad de niños y jóvenes.
La adquisición de los conocimientos es siempre buena, útil y altamente positiva en la inteligencia de cada niño o niña, chico o chica, sin embargo, en cuanto a la buena formación de la personalidad y del carácter en la infancia y en la juventud, casi no observamos resultados realmente constructivos, porque esta área no es preocupación básica en ninguna escuela particular o pública, de primaria o de secundaria.
Ser Intelectual y ser Moral
“El cerebro y el corazón no pueden vivir separados en la tarea constructiva. Sin la perfecta armonía de ambos todo trabajo edificante se torna imposible. (…) La razón calcula, cataloga, compara, analiza. El sentimiento, crea, edifica, alimenta, ilumina. (…) La razón es el camino humano. El sentimiento es la luz divina”. Emmanuel (“Colección del Más Allá”, Diversos Espíritus – Lección: “Sentimiento y Razón – Página 111, Edición FEESP).
Todo ser humano posee, en la vida de relación con sus semejantes, dos vertientes básicas de manifestación incesante de su mundo subjetivo y psicológico: cerebro y corazón; inteligencia y sentimiento; raciocinio y deseo; pensamiento y emoción; idea y acción; conocimientos y hábitos. Al hablarse de Educación del ser humano, en los días atribulados de la actualidad, no se la puede focalizar para educar únicamente los brillantes talentos de la inteligencia.
Los centros educativos del mundo están demasiado preocupados e interesados en estimular, instruir y trabajar más las potencialidades de la inteligencia, con desprecio por el mundo interno de sentimientos tan enfermos y frágiles de las criaturas. Los deseos, intenciones y sentimientos son mucho más poderosos para determinar las acciones, hábitos, comportamientos y costumbres de la persona que todas las potencialidades de los conocimientos culturales y científicos, técnicos y religiosos acumulados. Las inmensas reservas psíquicas de buenos o malos sentimientos archivados en la mente del espíritu eterno, cuando salen a la luz, definen, en verdad, el carácter y la personalidad moral de cada persona, sea niño, adolescente o adulto. Quien desee realmente formar la personalidad de un adolescente deberá trabajar tanto el SER INTELECTUAL como el SER MORAL.
Estudiar la belleza y grandeza de la cultura humana, pero aprender también la ciencia de vivir bien la buena moral. Conocer las teorías brillantes del pensamiento, pero desarrollar también las riquezas de los sentimientos humanos. Estudiar y manipular los sofisticados recursos de la tecnología actual, pero aprender también a ejercitar la ciencia de la buena conducta en la convivencia con personas amigas y desconocidas. Conocer y dominar las leyes del racionamiento matemático, pero aprender a practicar las energías de afecto, amistad y sinceridad que tienen origen en el departamento espiritual del corazón. Estudiar los secretos de la Naturaleza, dominando sus extraordinarios fenómenos, pero aprender también a controlar y corregir la propia naturaleza inferior de su problemática personalidad. Conocer los misterios infinitos del espacio sideral y del Universo, abriendo la mente para la grandeza de la Creación, pero aprender también a analizar con sinceridad, a fin de conocerse, el universo de malos sentimientos y de malas tendencias que cada joven carga en su personalidad. Estudiar con mucha atención, dominando las técnicas electrónicas de las Telecomunicaciones, pero aprender también a relacionarse con amor y respeto por los semejantes. Estudiar con profundidad y controlar las ecuaciones, conexiones y sistemas de la Informática, pero aprender también a controlar sus deseos y emociones en el intercambio con diferentes personas. Estudiar, ejercitar y adiestrar las técnicas de los sonidos y de la música, pero aprender además a sensibilizarse en la práctica de las buenas acciones con los otros, muy especialmente con los familiares. Estudiar y desarrollar las diversas modalidades de deportes, enalteciendo la belleza y salud del cuerpo, pero aprender además la buena convivencia con adversarios y personas no afines. Estudiar y perfeccionar las técnicas en el manejo de los instrumentos musicales, pero aprender también a superar los impulsos violentos de cólera y malas tendencias, exhibiendo la melodía iluminada de las emociones de equilibrio y serenidad. Estudiar las leyes y misterios de la física nuclear y de la astrofísica, enalteciendo y valorando el acervo científico de la actualidad, pero aprender también a dar el debido valor a la ciencia del comportamiento humano para ser un ciudadano respetado, de personalidad bondadosa, digna y simpática.
Juventud espírita
“Los jóvenes que, en la edad de la inquietud, de las caídas, de las distracciones, se dedican a la propaganda y a la práctica del Espiritismo, si perseveran en ello, llegarán muy rápido”. Miguel Vives
(“Guía Práctica del Espiritista” – “El Tesoro de los Espíritas”- IDE-Mensaje Fraternal)
Los jóvenes tienen su lugar respetado y valorado en el centro espírita: es la reunión de las mocedades, dividida en ciclos I, II y III, de conformidad con la edad de los jóvenes, facilitando el trabajo en la formación del conocimiento espírita y penetrando sus mentes abiertas y corazones alegres. La reunión de las mocedades es una valiosa pasantía de estudio, conocimiento y aprendizaje espírita, muy especialmente de las obras básicas de la Doctrina Espírita. Es preciso conocer bien y asimilar con profundidad, partiendo de los primeros años de la adolescencia los principios fundamentales del Espiritismo contenidos en las obras del codificador, Allan Kardec.
Las reuniones de las mocedades deberán ser aprovechadas para estudios metódicos de la Doctrina Espírita; crear grupos musicales para cantar himnos y músicas evangélicas; promover, entrenar y presentar maravillosas piezas teatrales; propiciar encuentros de confraternización entre los corazones jubilosos de los jóvenes. Su actividad educativa deberá ir mucho más allá de esas actividades, pues lo más importante es preparar convenientemente el espíritu de los jóvenes en la idea, en el conocimiento, en el sentimiento, en la educación y en la experiencia, aun en los años verdes de la vida, iluminando y fortaleciendo su personalidad para enfrentar con grandeza las luchas y las pruebas en el futuro de la existencia, a fin de aprovechar más y mejor su tiempo en la existencia actual. El joven que participe con seriedad, determinación y perseverancia, que asista a las reuniones de las mocedades y también a las tareas doctrinarias y de caridad del centro espírita, estará realmente enriqueciendo su alma y aprovechando muy bien su tiempo, como afirma André Luiz:
“El período de la juventud terrestre es el más propicio para las modificaciones de la deuda kármica”. (“Sol en las Almas”, Waldo Vieira – Lección: “Mocedad” – CEC).
La reunión de las mocedades cuando es muy bien orientada y coordinada en las líneas del estudio doctrinario, trabajo y afectividad cristiana, los prepara con Amor, Educación y Espiritualidad, a fin de aprovechar al máximo el tiempo de la existencia terrestre. En la reunión de las mocedades, cuando es seria y productiva, la chica y el chico muy bien podrán habilitarse en las virtudes evangélicas: Buena Voluntad, Amor, Bondad, Esfuerzo, Dedicación, Atención, Obediencia, Respeto, Disciplina, Determinación, Abnegación, Alegría, Espontaneidad, Sinceridad, Espíritu de equipo, Desprendimiento. Son tesoros del espíritu para la verdadera felicidad en la eternidad gloriosa. Es importante que el joven inicie bien temprano su trabajo de esclarecimiento, renovación y educación en la formación de la fe espírita. André Luiz enaltece el espíritu emprendedor de los jóvenes: “Quien se aplica a servir, desde los años de la juventud, mucho antes de la vejez, es servido por la victoria en la madurez”. André Luiz (“Sol en las Almas”, Lección 19, “Mocedad”).
Quien ejercite la fe desde la mocedad conquistará la fortaleza moral del espíritu, asegurando la maduración de las experiencias imprescindibles para asegurar la victoria espiritual en la existencia terrestre.
Los verdaderos educadores
“Cuando te rodee el rumor de la mocedad, ama a los jóvenes que revelen trabajo y reflexión; entretanto, no dejes de sonreír, igualmente, a los livianos e inconstantes; son niños que piden cuidado, abejas que aún no saben hacer miel”. Humberto de Campos
(“Buena Nueva”, Francisco Cândido Xavier – Lección: “Viejos y Jóvenes” – IDE-Mensaje Fraternal)
Educadores y profesores, instructores técnicos y coordinadores de mocedades espíritas que más aciertan en la formación del carácter de los jóvenes son exactamente aquellos que se transforman en verdaderos amigos, siembran gran simpatía, conquistan sus corazones juveniles, estimulan en ellos la autoestima, promueven el crecimiento del valor individual de cada adolescente, trabajan las dificultades de cada joven y ayudan substancialmente al crecimiento de sus propios valores. Ciertamente, los mejores educadores son los que promueven la maravillosa transformación humana, trabajando con dedicación en el alma de cada adolescente, por más problemático que éste sea. Los jóvenes inmaduros, inseguros e ingenuos, encontrarán en éstos buenos educadores, las energías inductivas que hacen nacer dentro de ellos mismos: seguridad, equilibrio, disciplina, estímulo, alegría, idealismo, fuerza de voluntad para mejorar, deseos de aprender, voluntad de aumentar las habilidades técnicas, desarrollar su valor personal, quererse bien a sí mismos, trabajar la autoestima. Esos educadores son sabios y sencillos, buenos y humanos, muchas veces pueden estar muy lejos de los grandes centros educativos, pero están muy cerca del corazón de los jóvenes. Van mucho más allá de la aplicación responsable de la materia específica y dan espontáneamente clases de amor, de vida, de convivencia, de amistad, de simpatía, de buen carácter, de comprensión, de empatía, de aceptación, de interés, de respeto, de solidaridad… Trabajan con cariño la ESTRUCTURA PSICOLÓGICA de ellos para enfrentar con seguridad los peligros y dificultades de la vida humana. Sin desarrollar buenos valores morales en la personalidad de los jóvenes, ¿cómo esperar mujeres y hombres honrados, dignos y honestos en el mañana?
Walter Barcelos
(Uberaba - Minas Gerais – Brasil)
Extraído del libro “Anuario espirita 2008″
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