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Una fotografía se torna nuevo estandarte a favor de la vida. Hace algún tiempo, este anuncio ocupo espacio en varios periódicos en los Estado Unidos. La imagen fue captada por Paul Harris, que hacia la cobertura de una cirugía, hecha dentro del útero materno, para corregir un problema en la espina dorsal de un feto de apenas veintiuna semanas de gestación.
La foto es realmente espectacular. El fotógrafo consiguió registrar el exacto momento en que el bebe saca la manecita para fuera en la pequeña abertura, hecha por el médico en la placenta, y toma uno de sus dedos. La minúscula mano toma firme la punta del dedo del médico Joseph Bruner, como si quisiese agarrarse a la vida con todas sus fuerzas.
El tamaño de la mano del bebe corresponde a más o menos un tercio del dedo del Dr. Joseph, más se percibe que el pequeño está agarrando fuertemente. La imagen retrata una verdadera proeza médica y tal vez uno de los más elocuentes gritos a favor de la vida registrados hasta hoy. La mano pequeña que conmovió al mundo pertenece a Samuel Alexandre.
La vida de Samuel literalmente estaba pendiente de un hilo, ya que los especialistas sabían que conseguirían mantenerlo vivo fuera del útero materno y que deberían tratarlo allá dentro, corregir la anomalía del feto y dejarlo allá para continuar su crecimiento. Sus padres, Julie y Alex, lucharon por mucho tiempo para tener un bebe y Julie ya había sufrido dos abortos naturales antes de quedar embarazada del pequeño Samuel. No en tanto, después de catorce semanas de gestación, los problemas aparecieron.
El examen ultrasson mostró que Samuel tenia malformación en el cerebro y anomalías en la espina dorsal. Más la pareja resolvió agotar todos los recursos para salvar al bebe. Ellos buscaron ayuda y fueron informados de que, en la Universidad de Naderbilt, en Nashville, Tennessee, un equipo estaba realizando cirugía fetal en carácter experimental. No tuvieron duda: entraron en contacto con el Dr. Joseph Bruner, el dueño del dedo que Samuel tomo, y comenzó el recorrido contra el tiempo.
La operación fue un éxito. Los médicos trataron a aquel minúsculo ser, menor que un cerdito de la India, dentro del útero de su madre. Las anomalías fueron corregidas y, ahora, Samuel pasó a ser el paciente más nuevo a someterse a aquel tipo de cirugía. Es imposible no conmoverse con hechos como ese. Es imposible quedar indiferente ante aquella pequeña mano tomando el dedo del cirujano. La imagen es tan poderosa que tal vez sea uno de los más fuertes argumentos contra el aborto.
Es también un gran motivo para que los médicos piensen en la importante tarea que les compete en la gran misión de salvar vidas. Las manos del Dr. Joseph eran, para el pequeño Samuel, la único camino. Tal vez sea por eso motivo que el tomo uno de los dedos, con tanta fuerza.
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Jesús, el sublime Medico de las almas, afirmó con la certeza de quien tiene autoridad: “Vosotros sois dioses”. Tal vez las personas que Lo oyeron hablar así, hubiesen pensado que eso era una blasfemia, más hoy nosotros sabemos que El tenia razón. Cuando vemos la mano del hombre realizar micro-cirugías en el vientre materno, tenemos la certeza de que el es capaz de hacer mucho más. No dudemos de que, en cada ser humano, está depositada una pequeña centella del Creador que, más temprano o más tarde brillará, mostrándose y dando noticias de su origen divino. Así entendemos que las ciencias son las manos de Dios socorriendo a Sus criaturas, a través de las bendecidas manos de los serios profesionales.
¡Piense es eso!
Redacción de Momento Espirita. Traducido por Merchita
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