Archivo de Marzo 4, 2008

Sigamos Despiertos

No permitas que el menor disgusto te conduzca al fracaso, para que el fracaso no te conduzca a disgustos mayores.
Recuerda que la Tierra es nuestra antigua escuela de perfeccionamiento espiritual y no menoscabes sus lecciones.
Recuerda al paralítico esposado al lecho de dolor y agradece al Cielo las piernas ágiles y firmes que te garantizan la verticalidad del cuerpo.
Considera al mutilado a quien falta la bendición de las manos y valora los recursos que te hacen encontrar en el trabajo la fuente de la alegría. Continúa leyendo »

¿Por qué los espiritistas no tienen terror a la muerte?

10. La doctrina espiritista varía completamente el modo de mirar el porvenir. La vida futura no es ya una hipótesis y sí una rea­lidad. El estado de las almas después de la muerte no es ya un sistema, sino un resultado de la observación. El velo se ha descorrido, el mundo espiritual se nos manifiesta en toda su realidad práctica. No son los hombres los que lo han descubierto por el esfuerzo de una imaginación ingeniosa, sino los habitantes mismos de esos mundos que vienen a descubrirnos su situación. Los vemos allí en todos los grados de la escala espiritual, en todas las fases de la dicha y de la desgracia. Presenciamos todas las peripecias de la vida de ultratumba. Ésta es para los espiritistas la causa de la sere­nidad con que miran la muerte, y de la calma de sus últimos instan­tes sobre la Tierra. Continúa leyendo »

Pérdida de las personas queridas

934. La pérdida de las personas que nos son queridas, ¿no es una de esas que nos causan un pesar tanto más legítimo en cuanto a esa pérdida es irreparable e independiente de nuestra voluntad?

«Esta causa de pesar alcanza así al rico, como al pobre; es una prueba o una expiación, es la ley común. Pero es un consuelo poder comunicar con vuestros amigos por los medios que tenéis, hasta tanto que tengáis otros más directos y más accesibles a vuestros sentidos». Continúa leyendo »

Ante el tunel

MEDITACIÓN

Cuatro periodos nuestra vida tiene.
La niñez con sus mundos de alegría,
la dulce y soñadora adolescencia.
La edad viril con su ambición gigante
y en la vejez la triste indiferencia. Continúa leyendo »

Bernardin

Burdeos, abril de 1862

“Soy un espíritu olvidado desde hace muchos siglos. He vivido en la Tierra en la miseria y el oprobio. He trabajado sin descanso para llevar cada día a mi familia un pedazo de pan insuficiente. Pero amaba a mi verdadero dueño, y cuando el que me cargaba en la Tierra aumentaba el peso de mi dolor, decía: Dios mío, dadme la fuerza de soportar este peso sin quejarme. Expiaba, amigos míos, pero al salir de esta ruda prueba, el Señor me ha recibido en la paz, y mis fervientes votos han sido para reuniros a todos a mi alrededor, mis queridos hijos y hermanos, para deciros: Por muy alto que elevéis su precio, la dicha que os espera está aún mucho más alta.” Continúa leyendo »

Confirmando revelaciones de André Luiz

En 1943, científicos consiguen retener la luz

Hace algunos años que nos dedicamos al estudio de los libros del espíritu André Luiz. Dependiendo del énfasis que ponemos en cada lectura, descubrimos diversas facetas de las obras. Varias veces hallamos una frase o un capítulo interesante y lo guardamos en la memoria. Fue lo que ocurrió con el capítulo 36 del libro Nuestro Hogar –La vida en el mundo Espiritual (primera edición en 1943) intitulado “El sueño”, donde leemos: Continúa leyendo »