Archivo de Marzo 13, 2008

Pascal Lavich

El Havre, 9 de agosto de 1863

Este espíritu se comunicó espontáneamente al médium, sin que éste le hubiese conocido en su vida, ni siquiera de nombre.

“Creo en la bondad de Dios, que se servirá tener misericordia de mi pobre espíritu. ¡He sufrido mucho, mucho!… Mi cuerpo pe­reció en el mar. Mi espíritu estaba siempre adherido a mi cuerpo, y largo tiempo estuvo errante sobre las olas…” Continúa leyendo »

La verdadera Oración

“La verdadera oración reside en un sentimiento de elevación hacia Dios; es una expansión del alma, una conversación profunda, una reflexión sincera que nos conecta con las fuerzas superiores del Universo”

Albert Alcoverro Continúa leyendo »

Decalogo del buen animo

1-¿Dificultades?
No pierda tiempo lamentándose.Trabaje.
2-¿Críticas?
Nunca aborrecerse con ellas. Aprovéchelas en lo que muestran de útil.
3- ¿Incomprensiones?
No busque tornarlas mayores, a través de exigencias y quejas. Facilite el camino.
4-¿Intrigas?
No les extienda la sombra. Haga alguna luz con el aceite de la caridad. Continúa leyendo »

Veinte Ejercicios

Ejecutar alegremente las propias obligaciones.
Guardar silencio frente a las ofensas.
Olvidar los favores realizados.
Liberar a los amigos de cualquier gentileza hacia nosotros. Continúa leyendo »

Los duendes

La intervención de seres incorpóreos en los detalles de la vida privada ha formado parte de creencias populares de todos los tiempos. No puede entrar en el pensamiento de una persona sensata tomar al pie de la letra todas las leyendas, las historias diabólicas y todos los cuentos ridículos que se cuentan. Continúa leyendo »

¿Por qué lloras?

¿Por qué lloras?
Déjame ayudarte.
Yo también he caminado por ese sendero.
Yo también me he sentido solo. Continúa leyendo »

Despacio, mas, siempre

“Mas aunque nuestro hombre exterior se corrompa, el interior, con todo, se renueva, de día en día. “- Pablo (II, Corintios,-4:16.)

Observa el espíritu de secuencia y gradación que prevalece en los mínimos sectores de la Naturaleza.
Nada se realiza a saltos y, en la pauta de la Ley Divina, no existe privilegio en parte alguno.
Gránese la espiga de grano en grano, desarróllese el árbol, milímetro a milímetro.
-Nace la floresta de simientes insignificantes. Se levanta la construcción, pieza a pieza. Continúa leyendo »