Archivo de Abril 24, 2008

En nosotros mismos

La dificultad nace del campo de nosotros mismos.
Aquí, en la Vida Espiritual, la consideramos como uno de los obstáculos más duros de superar aquel que procede de nuestra propia incomprensión al frente de la vida.
Surgen delante de nosotros las nubes pequeñitas, infladas a nuestros corazones, por inteligencias desencarnadas, que todavía no se compadecen, con nuestras ansias de ajuste, al Evangelio del Señor, y nosotros, que nos manteníamos firmes, encima de todos los asaltos, temblamos en nosotros mismos, amedrentados i enfadadizos… Continúa leyendo »

Amor siempre

¿Amigos que se hacen diferentes?
Amor para ellos.
Adversarios que se revelan más duros e intransigentes?
Amor para ellos.
¿Espíritus infelices, cuya presencia nos comprometa la seguridad?
Amor para ellos. Continúa leyendo »

Confiando y sirviendo

¡Cuántas veces la nave de nuestras tareas es forzada a romper la marea alta!…
No importan dificultad, ventarrón, tormenta, amenaza…
Seguir siempre en busca del puerto seguro de nuestros objetivos.
Cuanto más nos sustentamos firmes en el dominio de la unión, más amplios serán los recursos para desenvolver la obra. Continúa leyendo »

Animales

Ellos están a nuestro lado desde que la Humanidad pasó a tener conciencia de si misma. Sirven de alimento, vestimenta, calzado. Son amigos fieles y nada cobran por tantos beneficios prestados. Estamos refiriéndonos a los animales, esos seres que, a pesar de todo lo que nos ofrecen, son las víctimas preferenciales de nuestra crueldad. A cada año millones de bueyes, carneros, conejos y pollos son sacrificados para alimentarnos, vestir y calzar. Continúa leyendo »

El valor de la fe

En varios pasajes del Evangelio, Jesús destaca la importancia del valor de se probar la propia fe. Por ejemplo, en determinado punto de la narrativa evangélica, el Cristo afirma que nadie debe avergonzarse de Él y de Sus palabras. Continúa leyendo »

Drogas

El problema de las drogas, afecta a la armonía social y moral de las criaturas, sobretodo a los jóvenes, por todo el mundo. Las causas básicas de las deserciones humanas a la responsabilidad yacen en los conflictos espirituales del ser que aun transita por las manifestaciones primitivas de la razón. Continúa leyendo »