Archivo de Mayo 21, 2008

10 secretos para tratar de vivir mejor

1. LA ACTITUD:

La Felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Mis pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, no mis circunstancias. Sé capaz de cambiarte a ti mismo, y el mundo cambiará contigo… Recuerda que lo único que puedes controlar en el mundo son tus pensamientos… Aunque cuando uno está verdaderamente enamorado… “hay razones del corazón que la razón desconoce y se niega a aceptar”. Continúa leyendo »

Síndrome de la angustia íntima

El sentimiento de angustia insistente a muchos hombres y mujeres, en cualquier faja etaria, los remite al desinterés de vivir, al miedo del mañana, al desanimo en vista de los desafíos del destino, en fin, a una ausencia de ánimo que recibe de la psiquiatría la siniestra terminología: depresión.

Para el psiquiatra esa anomalía psíquica se distingue por disturbio mental caracterizado por postración física o moral, desanimo, sensación de cansancio, cuyo cuadro muchas veces incluye, también, ansiedad, en mayor o menor grado. A rigor la depresión resulta de la ausencia de la esperanza y de inseguridad en relación a lo que está por venir. Continúa leyendo »

Pies y paz

Expresiva la decisión de Jesús, lavando los pies de los discípulos.

Recordemos que el Señor no opera la ablución de la cabeza que piensa, ve y oye, traduciendo el sentimiento con los dones divinos de la reflexión y con las facultades superiores de la palabra, ni les limpia las manos que traen consigo a excelencia de los recursos táctiles para glorificación del trabajo y el mudo lenguaje de los gestos, que exprimen afectividad y consolación. Continúa leyendo »

Aborto delictivo

Nos conmovemos, habitualmente, delante de grandes tragedias que agitan la opinión.
Homicidios que convulsionan la prensa y movilizan largos equipos policiales…
Hurtos espectaculares que inspiran vastas medidas de vigilancia…
Asesinatos, conflictos, engaños y asaltos de todo los tipos crean la guerra de los nervios, en todas partes; y, para impedir semejantes fecundaciones de ignorancia y delincuencia, se yerguen cárceles y se funden cadenas, se organiza el trabajo forzado y en algunas naciones es practicada la propia lapidación de infelices en la calle, sin ninguna señal de compasión. Continúa leyendo »

Programa cristiano

Aceptar la dirección de Jesús.
Consagrarse al Evangelio Redentor.
Dominarse a sí mismo.
Desenvolver los sentimientos superiores.
Acentuar las cualidades nobles.
Sublimar aspiraciones y deseos.
Combatir las pasiones desordenadas en campo íntimo. Continúa leyendo »

Médiums fracasados

La mente humana se abre cada vez más al contacto con el plano espiritual. Todas las personas son médiums desde el momento que son capaces de tener alguna percepción espiritual, pero llamaremos “médiums” a los que pueden llegar a tener un intercambio de ideas o pensamientos con los espíritus.

Nadie es médium por casualidad, enfrentar esta prueba requiere una gran dosis de renuncia y altruismo. Con esto se nos presenta una oportunidad magnífica de rescatar antiguos errores, por todo el bien que se puede llegar a realizar y por poder saldar deudas con antiguos enemigos de otras vidas. Al mismo tiempo nos sirve de instrucción en primera persona, de cómo funciona el plano espiritual, cómo se vivencian las penas y los goces después del sepulcro, cómo continúan nuestros lazos afectivos más allá del espacio, al sentirnos arropados por hermanos benefactores que nos acompañan en nuestras tareas aquí en la Tierra. No tenemos capacidad para poder medir todo el beneficio que esto supone, practicando la mediumnidad, con el abrigo de las enseñanzas de Jesús y las directrices de Allan Kardec recopiladas en sus cinco libros. Continúa leyendo »

Mediumnidad y privilegios

Todos estamos de acuerdo en que la Doctrina Espírita revive ahora el Cristianismo puro; sin embargo, hay mucha gente que extraña su organización, sin los llamados valores nobiliarios que señalan la mayoría de las instituciones terrestres.

A fuerza de engañarse con la idolatría que siempre nos cuesta caro, muchos compañeros, menos vigilantes, desearían condecorar trabajadores de la Nueva Revelación, creando galerías para el relevo personal. Y si pudiesen determinar el rumbo de las cosas, en consenso discutible, ciertamente que hace mucho estaríamos movilizando adoctrinadores-jefes y médiums-titulares, con nuestras casas de servicio perdiendo tiempo en mesuras y reverencias. Continúa leyendo »

Tentación y remedio

Como sucede con el árbol para equilibrarse sobre sus raíces, guardamos el corazón en el marco del presente, respirando el influjo del pasado.

Es así que el problema de la tentación, antes que nacido de objetos o paisajes exteriores, surge fundamentalmente de nosotros —en la trama de sombra en que se enredan nuestros pensamientos… Continúa leyendo »

La piedad

(17.) La piedad es la virtud que más se aproxima a los ángeles, es la hermana de la caridad que os conduce hacia Dios. ¡Ah! dejad que vuestro corazón se enternezca al aspecto de las miserias y de los sufrimientos de vuestros semejantes; vuestras lágrimas son bálsamo que derramáis sobre sus heridas, y cuando por una dulce simpatía, conseguís volverles la esperanza y la resignación, ¡qué satisfacción no experimentáis! Es verdad que este encanto tiene cierta amargura, porque nace al lado de la desgracia; pero si no tiene la acritud de los goces mundanos, ni las punzantes decepciones del vacío que dejan en pos de sí, tiene una suavidad penetrante que alegra el alma. La piedad, la piedad bien sentida, es amor; el amor es afecto; el afecto es el olvido de sí mismo, y este olvido es la abnegación en favor del desgraciado, es la virtud por excelencia, es la que practicó toda su vida el divino Mesías, y que enseñó en su doctrina tan sublime y tan santa; cuando esta doctrina llegue a su pureza primitiva, cuando sea admitida por todos los pueblos, dará la felicidad a la Tierra, haciendo, al fin, reinar en ella la concordia, la paz y el amor. Continúa leyendo »

El Náufrago

El único sobreviviente de un naufragio llegó a la orilla de la playa de una lejana y deshabitada isla. Todos los días oraba fervientemente, pidiéndolea Dios que lo rescatara; y todos los días miraba al horizonte esperando que le rescataran, pero los días iban pasando y la esperanza se iba apagando. Continúa leyendo »