Pregunta: ¿Qué diferencia existe entre el “descenso angélico” y la “caída angélica”? Nuestro interés, al haceros esta Pregunta, es comprender con más fidelidad el aspecto del “descenso vibratorio” del Maestro Jesús.
Ramatís: El descenso angélico es cuando el Espíritu de Dios desciende vibratoriamente hasta el extremo convencional de la Materia, cuyo acontecimiento es conocido por los hindúes como, el “Día de Brahma”, resaltando el fenómeno de la creación en el propio seno del Creador. Es una operación que abarca todo el Cosmos, pero incomprensible para el hombre finito y esclavo a las formas transitorias. La caída angélica, se refiere específicamente a la precipitación o exilio de los espíritus rebeldes, que una vez reprobados en la tradicional selección espiritual del “Fin de los Tiempos” o “Juicios Finales”, se trasladan de su morada hacia otros mundos inferiores. Los réprobos se colocan simbólicamente a la izquierda del Cristo -que es Amor- y emigran hacia otros planetas afines a su índole revoltosa y mala, a fin de repetir las lecciones espirituales que no eximió en su antigua morada y así recuperan el tiempo perdido mediante el trabajo educativo pero de orden más riguroso.
De ahí parte la leyenda de la “caída de los ángeles” que se rebelaron contra Dios; y después de expulsados del Cielo se transformaron en “diablos” decididos a atormentar a los hombres. Tales ángeles” son espíritus de inteligencia bastante desenvuelta que dirigieron movimientos de cierta responsabilidad y fueron prepotentes en el mundo transitorio de la carne, donde por su excesiva intelectualidad causaron serios perjuicios al prójimo. Maquiavélicos, crueles o astutos, renegaron contra la rectificación espiritual espontánea y se opusieron con vehemencia a cualquier directriz redentora que les hiciera sufrir o exigiera renuncia absoluta, como es perdonar o practicar el amor enseñado por el Cristo Jesús. Son obstinados, astutos y corajudos, pero profundamente egoístas; jamás ceden en su orgullo y reniegan a cualquier principio crístico del mundo angélico. Su concepto radical y terminante es el siguiente: “El mundo material pertenece a los hombres y el Cielo a los Ángeles”. Entonces, no ceden en sus posiciones y se pierden por obstinados, pues si la razón les da la medida del mundo de las formas, desgraciadamente les elimina el sentido intuitivo de la realidad espiritual. Los “ángeles caídos” son espíritus rebeldes a cualquier insinuación redentora que les hiera el orgullo y les debilite la personalidad humana.
Cuando están encarnados utilizan su apreciado talento para demoler, las instituciones y los movimientos que exaltan las virtudes del alma y que fortalezcan la directriz angélica; cuando están desencarnados, se afilian a cualquier empresa satánica del mundo astral inferior, siempre que tengan por objetivo, combatir a las legiones del Cristo. Cada vez se perjudican más por su obstinación furiosa contra los poderes angélicos constituidos y se endurecen en sus sentimientos ante la rebeldía de aceptar el beneficioso proceso kármico de redención a través del sufrimiento o de la humildad. En verdad, su rebelión interna obedece únicamente por no adherirse incondicionalmente a la ternura, tolerancia y al amor pregonado por Jesús. Después de exilados hacia los mundos inferiores, sometidos al tradicional proceso selectivo del “Fin de los Tiempos”, esos “ángeles caídos” terminan cediendo en su estructura personal y orgullosa, ya sea destrozado por las pasiones devoradoras o los vicios incontrolables.
Destruido el paredón granítico de su vanidad y orgullo, comienza a resurgirles la luz angélica que palpitaba en lo íntimo de su alma. Esa emigración de ángeles caídos o espíritus rebeldes, de un orbe superior hacia otro inferior, evita el peligro de la saturación satánica en el ambiente astralino de las humanidades, porque una vez eliminada la carga nociva vuelve asumir posiciones la vida espiritual superior, tal como reviven las flores de los jardines cuando se les quita el yuyo maligno.
En Consecuencia, tiene fundamento la leyenda bíblica de los “ángeles caídos”, aunque algunos la confunden con el “descenso angélico”, que es muy diferente, dado que se refiere a Dios cuando crea los mundos planetarios y se manifiesta exteriormente en el ciclo denominado “Gran Plano Creador” 1.
Pregunta: Considerando que el descenso de Jesús fue muy dificultoso; el proceso de retorno a su mundo angélico, después de su desencarnación en la cruz, ¿qué características manifestó?
Ramatís: El Espíritu Superior cuando desciende se doblega a la carne por la reducción de su energía periespiritual, y cuando desencarna, retorna a sus páramos de luz en un proceso totalmente inverso, que es la aceleración de las energías. En el primer caso, es el aprisionamiento opresivo en la forma, y en el segundo, la liberación para reasumir su condición natural y superior. Jamás se puede comparar la ascensión o retorno espontáneo de Jesús a su mundo angélico, operación sumamente fácil y liberadora, con el descenso vibratorio, tan difícil y tormentoso. Como la Técnica Sideral no podía elevar la frecuencia vibratoria de los planos inferiores hasta el nivel energético que poseía el espíritu de Jesús, lógicamente, que debería producirse gradualmente la reducción periespiritual del plano superior hacia el plano inferior, hasta dejarlo ajustado al capullo de la carne. Esa operación sideral reductora, implica la incorporación sucesiva de las energías inferiores y letárgicas en la vestidura resplandeciente de la entidad en descenso. Aunque sea un ejemplo incorrecto, os recordamos que el buzo, además de colocarse la escafandra pesada y opresiva, aún queda circunscrito a la densidad del medio líquido donde debe trabajar. Creemos, que es bien pronunciada la diferencia del buzo que trabaja oprimido, y el hombre que se mueve con toda libertad en un ambiente oxigenado, dispensado de los complicados aparatos.
A pesar de todas las dificultades que enfrentó Jesús debido a su elevada naturaleza espiritual, el Sublime Amigo del Hombre, no eludió el sacrificio de dejar su mundo de Luz para someterse a las leyes y a las fuerzas esclavizadoras del planeta Tierra.
Pregunta: Conforme a vuestros relatos, deducimos que Jesús todavía continuaría sufriendo los impactos vibratorios y hostiles del mundo material, si su estado angélico no lo inmunizara contra las reacciones de los planos inferiores. ¿No es verdad?
Ramatís: Es obvio que en su excelso “hábitat”, Jesús no sufre el impacto de las fuerzas inferiores, puesto que las mismas sólo tuvieron acción coercitiva cuando vivía en la materia. Su padrón angélico lo hace inmune a las frecuencias vibratorias groseras, así como* el polvo no afecta a la luz del Sol y las ondas hertzianas no se deforman en el impacto con el charco. Los seres como Jesús, cuando sé’» encuentran en libertad espiritual, son un inmenso campo áurico de * luz y de efluvios crísticos que alientan y purifican a los seres inferiores que toman contacto con ellos. Sin embargo, en su descenso espiritual hasta la materia, tuvo qu nivelarse a las vibraciones contundentes de los planos inferiores que iba alcanzando.
1 A nosotros nos parece, que el consagrado profesor Pietro Ubaldi, autor de la Grande Síntesis, confundió la caída angélica con el descenso angélico en su obra Dios y el Universo (Cáp. V, Pág. 64, 1* edición brasileña). Conforme dice Ramatís, en el descenso angélico, “Dios desciende hasta la fase materia y crea el Universo exterior de las formas; pero en la caída angélica, los espíritus reprobados en la selección espiritual de sus correspondientes mundos, necesitan repetir las mismas lecciones, pero en orbes inferiores hacia donde son exilados”. Aseguramos, que el conocimiento espiritista de la reencarnación sería suficiente para que Pietro Ubaldi ajustara su tesis. Aconsejamos a los lectores que examinen los excelentes artículos de Henrique Rodrigues en la Revista Internacional del Espiritismo, números 7 al 10, del 15 de julio y 15 de noviembre de 1956, como el análisis de Edgar Armond, publicado en el O Sembrador, Nº 140, de junio de 1956, órgano de la Federación Espirita Brasileña de San Pablo, que presenta el asunto de la caída de los ángeles, en base a la obra Dios y el Universo de Pietro Ubaldi.
Ramatís
Psicografiada por: Dr. Hercilio Maes
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