Archivo de Junio, 2008

Construyendo el reino

Manteniendo la conciencia tranquila, auxilia a los semejantes, como pudieres y siempre que posible.
La caridad es el proceso de sumar alegrías, disminuir los males, multiplicar esperanzas y dividir la felicidad para que la tierra se realice en la condición del esperado Reino de Dios.

Espíritu: EMMANUEL
Médium: Francisco Cândido Xavier

Delante la ley

El espíritu concienzudo, creado a través de los milenios, en los dominios inferiores de la naturaleza, llega a la condición de la humanidad, después de haber pagado los tributos que la evolución le reclama.

En vista de esto, es natural que comprendas que el libre arbitrio establece una determinada posición para cada alma, por lo tanto, cada persona se debe a sí misma la situación en que se coloca.

Posees lo que diste.
Cultivarás lo que vienes dando.
Conoces lo que aprendiste.
Sabrás lo que estudias.
Encontraste lo que buscabas.
Hallarás lo que procuras.
Obtuviste lo que pediste.
Alcanzarás lo que aspiras.
Es ahora lo que hiciste contigo ayer.
Serás mañana lo que haces contigo hoy. Continúa leyendo »

Duelo

¿El duelo puede ser considerado como un caso de legítima defensa?

No, es un homicidio y un hábito absurdo, digno de los bárbaros. Con una civilización más avanzada y más moral, el hombre comprenderá que el duelo es tan ridículo, como los combates que se consideraron otrora como el juicio de Dios.

¿El duelo puede ser considerado como un homicidio de la parte de aquel que, conociendo su propia flaqueza, está más o menos seguro de sucumbir?

Es un suicidio.

¿Y cuándo las oportunidades son iguales, es un homicidio o un suicidio?

Es uno y otro. En todos los casos, inclusive en aquellos en que las oportunidades son iguales, el duelista es culpable, primero porque él atenta fríamente y a propósito deliberado contra la vida de su semejante; en segundo lugar, porque expone su propia vida inútilmente y sin provecho para nadie. Continúa leyendo »

Sintesis biografica de Allan Kardec

Nació en Lyón, Francia, el 3 de octubre de 1804, en el seno de una familia de magistrados y abogados. León Hippolyte Denizardt Rivail, tal su nombre, no se dedicó a estas disciplinas. Desde temprana edad se sintió atraído por las ciencias y la filosofía. Educado en la escuela de Pestalozzi en Yverdun, Suiza, fue una de los mejores alumnos del célebre profesor y uno de los propagandistas más celosos de su sistema educativo, el cual ejerció una gran influencia en las reformas educativas llevadas a cabo en Alemania y Francia.

Dotado de una inteligencia notable y atraído por la enseñanza en razón de su carácter y aptitudes especiales, a los catorce años ya enseñaba a sus condiscípulos menos aventajados. Gracias a esta escuela desarrollo las ideas que más tarde lo ubicarían junto a los libre pensadores. Continúa leyendo »

Pureza

«Bienaventurados los puros, porque verán a Dios.»

Estudiando la palabra del Maestro Divino, recordemos que en el mundo, hasta hoy, no existió nadie como Él, con tanta pureza en su alma. Nos cabe, pues, recordar cómo veía Jesús en el camino de la vida, para reconocernos con seguridad que, aunque en la Tierra, sabía encontrar la Presencia Divina en todas las situaciones y en todas las criaturas. Para mucha gente, el pesebre era lugar despreciable; sin embargo, Él veía a Dios en la humildad con que la Naturaleza le ofrecía materno regazo y transformó la cuadra en un poema de excelsa belleza.

Para mucha gente, María de Magdala era mujer sin ningún valor, por la condición de obsesada en que se mostraba en la vida pública; sin embargo, Él veía a Dios en aquel corazón femenino atormentado de sufrimiento y la convirtió en mensajera de la celeste resurrección. Continúa leyendo »

Médium inolvidable

Estudiando mediumnidad y ambiente, recordemos uno de los médiums inolvidables de los días apostólicos: Pablo de Tarso. A su alrededor todo estaba contra la luz del Evangelio.

La sombra del fanatismo y de la crueldad no se había instalado sólo en el Sanedrín, donde se situaba la corte de sus mentores y amigos, sino también en él mismo, transformándolo en peligroso instrumento de la persecución y de la muerte. Hería, humillaba e injuriaba a todos los que no pensasen por los principios que le orientaban la acción. Pero le brotó la mediumnidad inesperadamente. Ve a Jesús redivivo y escucha su voz. Continúa leyendo »

La creencia en la Ley de Reencarnación

La creencia en la Ley de Reencarnación conlleva el mejoramiento colectivo y el progreso moral de la humanidad por el perfeccionamiento individual de cada uno de sus miembros

Reencarnación:

Ley de evolución

La polémica Ley de Reencarna­ción no es aceptada por aque­llos que no tienen presente la responsabilidad de sus actos, ya que esta creencia entraña unos deberes, que debemos aceptar con voluntad y sumisión, reconocer lo que no somos (y sin embargo nos gusta hablar de ello); esto es un golpe muy fuerte para el orgullo y la vanidad. Todos aque­llos que no tengan en cuenta que existe la evolución del espíritu, no pueden aceptar esta ley, ya que pone al descubierto, nada más y nada me­nos, todas aquellas acciones realiza­das en muchísimas ocasiones en la «impunidad». Continúa leyendo »

La parabola de la rosa

Un hombre plantó una rosa y trabajó regándola constantemente. Antes que de ella apareciese algún indicio, el la examinó y vio el botón que en breve abriría, mas notó espinas sobre el tallo y pensó, “Como puede una flor tan bella venir de una planta rodeada de espinas tan afiladas?” Entristecido por este pensamiento, el se negó a regar la rosa y antes de estar pronta para abrir, ella murió.

Así sucede con muchas personas.
Dentro de cada alma hay una rosa:
Son las cualidades dadas por Dios. Continúa leyendo »

Dos niños

Una tarde, y casi a la misma hora, mi tranquilo gabinete de trabajo fue invadido por dos familias, compuesta la primera de un matrimonio joven y dichoso, con un hijo que cuenta medio año: quizá no me hu­biera fijado tanto en estudiar su dicha, si no hubiese visto junto a ellos a dos mujeres y un niño de cuatro meses, madre, hija y nieto, tres per­sonas distintas y una sola calamidad verdadera, en cuyos semblantes aparecían las huellas de profundas amarguras. La alegría del matrimo­nio feliz y del hijo sonriente realzaba la desgracia del grupo infeliz. ¡Siempre el contraste entre la luz y las sombras, la felicidad y el dolor!

Hay tantos desheredados y tristes seres en el mundo, que los feli­ces pueden considerarse como rayos de sol iluminando las densas bru­mas de la Humanidad. El marido dichoso, abogado de profesión, dijome con encantadora franqueza: Continúa leyendo »

Caridad

La vi que iba muy triste
al volver aquella esquina,
se le notaba en su rostro
el cansancio, la fatiga,
de ir de un lado hacia otro
padeciendo por la vida.

Pero al fijarme en su cara
que me llamó la atención,
en ella se reflejaba
la hermosura de su alma,
de su noble corazón.

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