Archivo de Junio 4, 2008

Que es Dios

JoseDefinir a Dios es completamente imposible. Nadie puede definir algo que es indefinido. Sabemos que existe porque podemos ver, desde el más insignificante rincón hasta la más luminosa estrella del Universo, el poder y la grandeza de Dios, que se complementa con la palabra de la Creación.

Cuando esta idea de Dios se explique en la enseñanza y penetre en las conciencias, entonces se comprenderá que la justicia divina es el instrumento admirable con el cual se rigen todas las cosas. La causa suprema lo conduce todo con orden y perfección. Para comprender esto es indispensable que la sociedad moderna, que se hunde moralmente, tenga una idea exacta y verdadera de lo que en realidad es Dios; si no comprende esto no podrá regenerarse. Todas las mentes, todas las conciencias, tienen que mirar hacia ese foco moral, hacia esa fuente de eterna justicia que es Dios. Continúa leyendo »

Palabra

Cuando te detengas en la apreciación de la mediumnidad parlante, piensa en la maravilla del verbo recordando que todos somos médiums de la palabra. La glotis vocal puede ser comparada al arpa viva en cuyas cuerdas el alma expresa todos los matices del pensamiento. Y siendo el pensamiento onda creadora a integrarse con otras ondas de pensamiento con las cuales se armoniza, el habla, de modo invariable, refleja el grupo moral al que pertenecemos. Vehículo magnético, la palabra, de tal manera, es siempre factor inductivo en el origen de toda realización. Continúa leyendo »

El gran donador

Él no era médico y levantó paralíticos y restauró leprosos, usando el divino poder del amor.
No era abogado y se eligió el supremo defensor de todos los injusticiados del mundo.
No poseía haciendas y estableció nuevo reino en la Tierra.
No improvisaba fiestas y consoló a los tristes y reirguió el buen ánimo de las almas desesperadas.
No era profesor consagrado y se hizo el Maestro de la Evolución y del perfeccionamiento de la Humanidad.
No era Doctor en Leyes y creó la universidad sublime del bien para todos los espíritus de buena voluntad. Continúa leyendo »

Fe y caridad

Fe sin caridad es la lámpara sin la cantera de la fuerza.
Caridad sin fe representa la usina sin la lámpara.
Quien confía en Dios y no ayuda a los semejantes se recoge en la contemplación improductiva a manera de pieza valiosa, momificada en un brillante museo.
Quien pretende ayudar al prójimo, sin confianza en Dios, se condena a la seca, perdiendo el contacto con el suplemento de la energía divina.
La fe constituye nuestro patrimonio íntimo de bendiciones. Continúa leyendo »