Archivo de Junio 9, 2008

La pereza

(Disertación moral dictada por San Luís a la señorita Ermance Dufaux )

-5 de Mayo de 1858–

SanluisUn hombre salió de madrugada y se dirigió hacia la plaza pública para contratar obreros. Ahora bien, vio allí a dos hombres del pueblo que estaban sentados de brazos cruzados. Se acercó a uno de ellos y, abordándolo, le dijo “¿Qué haces aquí?” Y este le respondió: “No tengo trabajo”; aquel que busca obreros le dijo: “Toma tu azada y ven a mi campo, en la ladera de la colina donde sopla el viento del sur; cortarás el brezo y removerás la tierra hasta que llegue el atardecer; la tarea es ruda, pero tendrás un buen salario”. Y el hombre del pueblo cargó su azada sobre los hombros, agradeciéndole de corazón.

Al oír esto, el otro obrero se levantó de su lugar y se aproximó, diciendo:”Señor, dejadme también ir a trabajar en vuestro campo”; y habiéndole dicho a ambos para seguirlo, el señor marchó adelante para mostrarles el camino. Después, cuando hubieron llegado al declive de la colina; dividió el trabajo en dos partes y se retiró. Luego que partió, el último de los obreros que había contratado prendió fuego primeramente a los brezos de la parte que le había tocado y trabajó la tierra con el hierro de su azada. El sudor chorreaba de su frente bajo el ardor del sol. El otro al principio lo imitó murmurando pero luego dejó su tarea y, clavando su azada en la tierra, se sentó al lado, mirando a su compañero trabajar. Continúa leyendo »

Oracion a la Madre Santisima

Publicado por admin el Marzo 2, 2008 en [Psicografias]

Madre Santísima!…

Mientras las madres del mundo son reverenciadas, deja que te recordemos en la pureza incomparable y en el ejemplo sublime …

Soberana, que recibiste en la paja simple al Redentor de la Humanidad, sin rebelarte contra las madres felices, que acariciaban Espíritus criminales en palacios de oro, enséñanos a atesorar las bendiciones de la Humildad. Continúa leyendo »

¿Expiación o misión?

AnuarioMuchas personas buscan dar un sentido a su vida, valiéndose, incluso, de los recursos de la religión para que su tránsito por la Tierra se corresponda con algo que tenga un significado real e importante. Algunos intentan inmortalizar su jornada a través de construcciones materiales, rascacielos, puentes descomunales, marcas físicas de la acción humana en la faz del mundo. Otros desean realzar su trayectoria entre los encarnados a través de los descubrimientos científicos, de las innovaciones tecnológicas, de los procesos productivos que los enriquecen con los bienes del mundo. No obstante, sólo la comprensión de la realidad del Espíritu puede dar a cada uno la verdadera dimensión del sentido real de una vida en la superficie de la Tierra.

Si buscamos con ojos para ver, encontraremos los indicativos más sólidos del por qué renacemos en este mundo. Ciertamente, los adeptos del Espiritismo Cristiano ya comprenden que es preciso regresar al mundo para proseguir el crecimiento o maduración de la esencia del Ser a través de los múltiples desafíos materiales y morales, y, de igual suerte, recibir los efectos de lo que sembramos con nuestras actitudes del pretérito, bien hayan sidos ellas positivas o negativas. No obstante, la mayoría de las interpretaciones sobre el tema se fija en la imagen del individuo deudor que recibiría el sufrimiento como retribución por el mal realizado, como si nuestra función en la Tierra correspondiese a un largo trayecto por el valle de las lágrimas. Continúa leyendo »