(1836-1909) Criminólogo italiano, nacido en Verona y fallecido en Turín. Fue educado en Turín, Pavía, París y Viena. Después de servir como médico castrense, fue nombrado profesor de psiquiatría en Pavía (1862); más tarde dirigió el Asilo de Pesaro y dio clases de medicina forense (1876), psiquiatría (1896) y antropología criminal (1900) en Turín, además de trabajar como oficial médico en la prisión de Turín. Sus estudios criminológicos, aunque criticados con frecuencia por desdeñar los factores sociales y económicos, sirvieron de base a la ciencia de la antropología criminal; estimaba Lombroso que la «insania moral» del criminal obedecía a alguna anomalía física o estado patológico de detención del desarrollo o regresión atávica. Trabajó también sobre la etiología de la pelagra. Continúa leyendo »
Archivo de Junio 10, 2008
El poeta de las estrellas.
El hermoso río Mosa baña una fértil región de viñedos del departamento de Haute-Marne (Alto Marne). La villa de Montigny-Le-Roy, cabeza de cantón de ese departamento, tenía cerca de 1300 habitantes cuando el sábado 26 de febrero de 1842, a la una de la mañana nació Camille Flammarion. De acuerdo con lo que él mismo dijera más tarde, estaba muy impaciente por llegar al mundo y no esperó los 9 meses de gestación. En cuanto fue posible, a los 7 meses, abandonó el claustro materno y desde ese momento vivió muy aprisa, intentando aprovechar al máximo el tiempo disponible y sintiendo que no podía hacer ni la mitad, ni la cuarta o décima parte de lo que deseaba. Ese espíritu traía el deseo dominante de aprender y a ello dedicó cada instante.
La zona francesa en la que encarnó había tenido una gran influencia romana, y por eso muchos de sus habitantes tienen nombres con ese origen. El nombre Camille es uno de ellos y también Nicolas, su segundo nombre, igual al de su abuelo materno, que como su apellido se encuentra en las raíces de esa cultura. Por otra parte, de acuerdo a las descripciones de sus contemporáneos, su contextura física tenía todas las características típicas de esa procedencia. Continúa leyendo »
1.Algunos Centros Espíritas organizan trabajos especiales, sólo de vibraciones. ¿Sería lo ideal?
Entendiendo que se trata de un servicio tan importante que debería estar presente en reuniones de desarrollo mediúmnico, de desobsesión, de asistencia espiritual, de cura…Todos pueden y deben participar de esa actividad. Es gratificante para los que ejercen y altamente productiva para los beneficiados.
2.No obstante, ¿No sería oportuno tener grupos especializados?
Todo lo que hacemos para ayudar a las personas es importante. Consideremos, mientras, que es difícil sustentar el esfuerzo vibratorio por un tiempo largo, una hora, por ejemplo. El ideal sería distribuir las solicitudes para varios grupos, extendiéndose ese servicio por cinco o diez minutos. Continúa leyendo »
Madrecita querida me acuerdo de ti, cuando desperté para recordar. De bruces a mi cuna, cantabas bajito y derramabas en mi rostro pequeñitas gotas de luz, que, más tarde, vine a saber que eran lágrimas. Me abrigaste en tus brazos, como si me transportases a un blando nido, y, desde entonces, nunca más me dejaste. Cuando los otros iban a las fiestas, te desvelabas conmigo, enseñándome a pronunciar el bendito nombre de Dios… En otras ocasiones, trabajabas, tejiendo, contando historias de bondad y alegría, para que yo durmiese soñando… Si yo huía, quebrando el peine, o si volvía de la escuela con la ropa hecha pedazos, mientras mucha gente hablaba de castigo, ocultabas mis manos entre las tuyas o besabas mi cabello despeinado. Continúa leyendo »
Dices que soy el futuro. No me desampares en el presente.
Dices que soy la esperanza de la paz. No me induzcas a la guerra.
Dices que soy la promesa del bien. No me confíes al mal.
Dices que soy la luz de tus ojos. No me abandones en las tinieblas.
No espero solamente tu pan. Dame luz y entendimiento.
No deseo tan sólo la fiesta de tu cariño. Te suplico el amor con que me eduques.
No te ruego apenas juguetes. Te pido buenos ejemplos y buenas palabras. Continúa leyendo »
¡Benditas sean las manos que, en memoria de Jesús, distribuyen en Navidad la plata y el oro, disminuyendo la miseria y la necesidad, el hambre y la desnudez! . . .
Entretanto, si no fueren iluminadas por el amor que ayuda siempre, esos flagelos volverán mañana, como la mala hierba que aguarda la ausencia del labrador.
¡No retengas, así, la riqueza del corazón que puedes dar, tanto como el mayor soberano de la Tierra! Deja que el comedero de tu alma se abra, feliz, al Soberano Celeste, para que la luz te bañe la vida.
Con Él, extenderás el corazón donde estuvieres, sea para cambiar un pensamiento compasivo con la palabra oscura y áspera o para abonar una semilla de esperanza, donde la aflicción mantiene el desierto! Con Él, ¡Llenarás de júbilo los ojos de algún niño triste y desamparado y una simple criatura, llevada hoy al vendaval, puede mañana ser el consuelo de la multitud… Con Él, ¡puedes ofrecer la bendición de la tolerancia a los que trabajan contigo, transformando el altar de tu corazón en altar de Dios!… Continúa leyendo »
Se despertaran muy temprano. Al levantarse, fueron a ver la niña. La fiebre había pasado y dormía placidamente. Nuevamente, aquel intenso círculo luminoso color de rosa envolvió los padres agradecidos y la niña en el lecho. La abuela desencarnada abrazó y besó a los tres.
El asistente que se había quedado de guardia, aprovechó el momento para despedirse de la abuela y hacer algunas recomendaciones. Pasaría por allí por la tarde para ver como estaba la paciente. Continúa leyendo »