La oración ni siempre nos retira del sufrimiento, pero siempre nos reviste de fuerzas para suportarlo.
No nos aparta los problemas de lo cotidiano, entretanto, nos clarea el raciocinio, a fin de resolverlos con seguridad.
No nos modifica a las personas difíciles de los cuadros de convivencia, sin embargo, nos ilumina los sentimientos, a modo de aceptarlas como son.
Ni siempre nos cura las enfermedades, pero, en cualquier ocasión, nos fortalece para el tratamiento preciso.
No nos inmuniza contra la tentación, pero nos multiplica las energías para que le evitemos la intromisión, siempre a desdoblarse, a través de influencias obsesivas. Continúa leyendo »
Archivo de Junio 11, 2008
Cuando acaricies a tu hijito en el confort doméstico, no te olvides de las manitas anónimas, olvidadas en el desamparo…
Las flores arremolinándose en el viento, se asemejan a estrellas perdidas en la tempestad.
Es todo un mar de sufrimiento y angustia que te rodea…
Agudiza la visión para que el aflictivo panel no se pase desapercibido.
Las manos pequeñitas de varios colores a debatirse en las sombras… Continúa leyendo »
En una tierra maravillosa vivían dos hermanas, una era linda como una rosa y en cambio la otra era muy feilla. Las dos, cuando iban juntas, aumentaba una su fealdad y la otra aumentaba su belleza. A la gente le llamaba la atención por ese contraste de una a la otra, pero lo que la gente no se imaginaba era el corazón de cada una.
La más guapa era toda egoísmo, rebeldía y muy presumida, odiaba a todos y maldecía sin parar. En cambio, la más feilla era toda por dentro hermosura, su corazón estaba siempre alegre, a las flores las contemplaba cada día cuando paseaba por el jardín y hablaba con los pajarillos. Continúa leyendo »