1. ¿El médium que se sienta enfermo debe cuidarse, dejando de comparecer a la reunión?
Depende del tipo de problemas que esté enfrentando. Si es una gripe fuerte, febril, es conveniente que se ausente, resguardando también a los compañeros, que pueden contraer su mal. Pero hay síntomas físicos y psíquicos que apenas revelan la proximidad de un Espíritu sufridor, no es extraño que sea traído por los mentores espirituales para un contacto inicial, para favorecer la manifestación.
2. ¿En ese caso, aunque no se sienta bien, el médium debe comparecer?
Sí, porque lo que está sintiendo es parte de su trabajo, expresando las angustias y sensaciones del Espíritu, relacionadas con la dolencia o los problemas que enfrentó en la vida física.
3. ¿Eso significa que un dolor en la pierna, por ejemplo, puede tener origen espiritual?
Es común. Ocurre principalmente con el médium que tiene la sensibilidad más dilatada. Al transmitir la manifestación de un Espíritu que desencarnó por problemas circulatorios, cuya pierna gangrenó, tenderá a sentir un dolor semejante, y no es extraño antes de la reunión, debido a la aproximación de la entidad.
4. ¿Ocurre lo mismo en relación a las emociones?
Es frecuente. Sintonizado con el Espíritu, el médium capta lo que está en su interior. Si la entidad se siente atormentada, afligida, tensa, nerviosa o angustiada, experimentará algo de esas emociones.
5. ¿Y si el médium, imaginando que esos síntomas físicos y emocionales están relacionados con sus propios problemas, decide no comparecer a la reunión?
Si alguien nos confía un enfermo para llevarlo al hospital, y decidimos instalarlo en nuestra casa, asumiremos la carga de cuidar de él. Ciertamente nos dará, mucho trabajo, principalmente si es un enfermo mental.
6. ¿Es posible que esa unión con entidades perturbadas ocurra independientemente de la iniciativa de los mentores espirituales?
Es lo que más ocurre. Vivimos rodeados por Espíritus desajustados, sin ninguna noción de la vida espiritual, que se agarran a los hombres, como náufragos en una tabla de salvación. No es necesario tener mediumnidad ostensiva. Todos estamos sujetos a sufrir esa influencia.
7. Digamos que el médium reciba influencia de esa naturaleza el lunes y sólo aparecerá a la reunión el sábado. ¿Sufrirá durante toda la semana?
Con la experiencia y la dedicación al estudio él aprenderá a tratar con ese problema, cultivando la oración y dialogando íntimamente con la entidad que, con el concurso de mentores espirituales, será amparada.
8. ¿Debemos informar a ese respecto a las personas que buscan el Centro, perturbadas por tales aproximaciones?
Es necesario tener cuidado. Las personas susceptibles, que guardan ideas equivocadas, relacionadas con influencias demoníacas, pueden horrorizarse. Nunca más pondrán los pies en el Centro Espírita. Ya vimos ocurrir eso, por incapacidad de los que la atienden.
Extraído del libro “Mediumnidad, todo lo que usted necesita saber Richard Simonetti”
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