Archivo de la categoría ‘Allan Kardec’

La indulgencia

Espiritistas, hoy queremos hablaros de la indulgencia, de este sentimiento tan dulce, tan fraternal que todo hombre debe tener para con sus hermanos, pero que muy pocos practican.

La indulgencia no ve los defectos de los otros, o si los ve se guarda de hablar de ellos o de divulgarlos; por el contrario, los oculta con el fin de que sólo él los conozca; y si la malevolencia los descubre, siempre tiene a mano una excusa para paliarlos, es decir, una excusa plausible, formal y nada tiene de aquellas que queriendo atenuar la falta, la hacen resaltar con pérfida maestría. Continúa leyendo »

Lisbeth

Burdeos, 13 de febrero de 1863

Un espíritu que sufre se inscribe bajo el nombre de Lisbeth.

1. ¿Queréis darnos algunos detalles sobre vuestra situación y la causa de vuestros sufrimientos?

R. Sé humilde de corazón, sumiso a la voluntad de Dios, pa­ciente en las pruebas, caritativo para el pobre, alentador del débil, ardiente de corazón para todos los sufrimientos, y no sufrirás los tormentos que yo sufro.

2. Si las faltas opuestas a las cualidades que manifestáis os han arrastrado, parece que las debéis sentir. ¿Os alivia, acaso, vuestro arrepentimiento? Continúa leyendo »

Ana Bitter

La pérdida de un hijo adorado es una herida que causa terrible pesar. Pero ver un hijo único que prometía las más bellas esperan­zas, en el que se han concentrado todos los afectos, desmedrarse a vuestra vista, extinguiéndose sin sufrimientos, por una de esas ra­rezas de la naturaleza que burlan la perspicacia de la ciencia. Haber agotado inútilmente todos los recursos del arte y adquirido la certeza de que no hay ninguna esperanza, y sufrir esta angustia todos los días, durante largos años, sin prever su término, es un su­plicio cruel que la fortuna aumenta, lejos de endulzarlo, porque no se tiene la esperanza de verla gozar a un ser querido. Continúa leyendo »

Oracion para los enfermos

PREFACIO: Las enfermedades son parte de las pruebas y de las vicisitudes terrestres; son inherentes a
la imperfección de nuestra naturaleza material y a la inferioridad del mundo en que habitamos. Las pasiones y los excesos de todas clases siembran en nosotros gérmenes malsanos, frecuentemente hereditarios. En mundos más avanzados física y moralmente, el organismo humano, más purificado y menos material, no esta sujeto a las mismas enfermedades y el cuerpo no está minado sordamente por los estragos de las pasiones. (Cap. III, número 9). Continúa leyendo »

Diferentes ordenes de espiritus

96. ¿Son iguales los espíritus, o existe entre ellos alguna jerarquía?
«Pertenecen a diferentes órdenes, según el grado de perfección a que han llegado».

97. ¿Hay un número determinado de órdenes o grados de perfección entre los espíritus?
«Es ilimitado el número; porque no existe entre esos órdenes una línea de demarcación trazada a modo de barrera, pudiéndose así multiplicar o restringir voluntariamente las divisiones; pero, si sé consideran no obstante, los caracteres generales, puede reducírselos a tres órdenes principales. Continúa leyendo »

Diversidad de mundos

58. Habéis seguido nuestras excursiones celestes y visitado con nosotros las regiones inmensas del espacio. Ante nuestros ojos los soles sucedían a los soles, los sistemas a los sistemas, las nebulosas a las nebulosas. El panorama espléndido de la armonía cósmica se desplegó delante de nuestros pasos. Hemos recibido un anticipo de la idea de lo infinito, mas lo comprenderemos en su magnitud total conforme a nuestro grado de perfección en el futuro. Los misterios del éter revelaron su enigma, hasta hoy indescifrable, y hoy tenemos, al menos, la noción de la universalidad de las cosas. Ahora, es necesario detenernos y reflexionar.

59. Haber reconocido la pequeñez de la Tierra y su mediocridad en la jerarquía de los mundos es un adelanto. Haber abatido la fatuidad humana, a la que somos tan proclives, es otro paso hacia adelante. Pero aún nos falta interpretar en su faz moral el espectáculo que acabamos de presenciar. Deseo hablar del poder infinito de la Naturaleza y de la idea que debemos tener de su modo de accionar en las diversas partes del vasto Universo. Continúa leyendo »

Desigualdades sociales

806. ¿La desigualdad de condiciones sociales es una ley natural?
«No; es obra del hombre y no de Dios».

-¿Esta desigualdad desaparecerá algún día?
«Sólo las leyes de Dios son eternas. ¿No ves cómo cada día se borra poco a poco? Semejante desigualdad desaparecerá junto con el predominio del orgullo y del egoísmo, y no subsistirá más que la desigualdad de mérito. Día vendrá en que los miembros de la gran familia de los hijos de Dios no se mirarán como de sangre más o menos pura. Sólo el espíritu es más o menos puro, y esto no depende de la posición social». Continúa leyendo »

De la prohibición de evocar a los muertos

1.La iglesia no niega en ningún concepto el hecho de las manifestaciones. Al contrario, las admite todas, como se ha visto en las citas precedentes, pero las atribuye a la intervención exclusiva de los demonios. No hay razón para que algunos invoque el Evangelio para impedirles, porque de ellas no habla una palabra. El supremo argumento de que valen es la prohibición de Moisés. He aquí en que términos se expresa con este motivo la pastoral citada en las capítulos anteriores: Continúa leyendo »

Encarnacion en diferentes mundos

172. ¿Se realizan en la Tierra todas nuestras diferentes existencias corporales?
«No, sino en los diferentes mundos. La terrestre no es la primera, ni la última; pero si, una de las más materiales y lejanas de la perfección».

173. A cada nueva existencia corporal, ¿pasa el alma de un mundo a otro, o bien puede vivir varias veces en el mismo mundo?
«Puede revivir muchas veces en el mismo mundo, si no está bastante adelantada para pasar al inmediato».

-Según eso, ¿podemos reaparecer muchas veces en la Tierra?
«Ciertamente». Continúa leyendo »

Lenguaje de los signos y de los golpes

Tipología alfabética 139.

Las primeras manifestaciones inteligentes se obtuvieron por los golpes o la tipología. Este medio primitivo, que se resentía de la infancia del arte, no ofrecía más que recursos muy limitados, y en las comunicaciones estaba uno reducido a las respuestas por monosílabos de “sí” o “no”, con la ayuda de un número convenido de golpes. Se le perfeccionó más tarde, como hemos dicho. Los golpes se obtienen de dos maneras por médiums especiales; generalmente para este modo de operar es necesaria cierta aptitud para las manifestaciones físicas. Continúa leyendo »