|
Nadie consigue evolucionar y elevarse sin el coraje de aceptarse tal cual es para hacer lo mejor de sí. De cierto los que erraron y nunca sufrieron estarán aun en la escala cero, en materia de experiencia.
Ningún progreso fue hecho y ni será hecho sin los riesgos. Pesimismo es impedimento de creación voluntaria. Recelo en el sacrificio, en tratándose de hacer lo mejor, es atraso en la marcha. Trabajar sirviendo es participar, y participar es vivir corajosamente. Todos aquellos que se preservan demasiado contra obstáculos y pruebas acaban huyendo de las tareas que les compete desenvolver. El Espíritu que colabora en la construcción de la felicidad general no se molesta con la visita de la injuria, como sembrador que, con el fin de enriquecer el establo, no se irrita contra los detritos de la tierra a que se dedica.
En la contabilidad del bien de todos, más vale imperfección que trabaja en auxilio a los otros, en el proceso de perfeccionamiento del alma, que virtud inerte con miedo a perderse. Todos nosotros – los espíritus aun vinculados a la Tierra – somos colectivamente considerando, vasto rebaño de criaturas en evolución. Más aquel que no tenga coraje en pensar, actuar y renovarse a solas, cuando el estallido del rebaño lo plante, estará por mucho tiempo en la rueda de repetición, ya que sin coraje de ser lo que somos, operando y cooperando para cumplir el deber que la vida nos atribuye, no encontraremos progreso y ni seremos útiles a nadie.
Por el Espíritu André Luiz
Médium: Francisco Cándido Xavier y J. Herculano Pires Extraído del libro " Dialogo de los vivos" Enviado por Merchita
|