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Pregunta: El Espiritismo, conforme con las directrices establecidas por Allan Kardec, es doctrina que desarrolla al hombre en su orden interno, ¿no es verdad? Entonces, ¿es lógico y conveniente que se preocupe por la fenomenología de la materia?
Ramatís: El Espiritismo, al proclamarse como Cristianismo Reactivado y haciendo suyo el dicho de Jesús: "Mi reino no es de este mundo", pone de manifiesto que es doctrina codificada, en el sentido de promover el perfeccionamiento espiritual del hombre. Por eso, trata de no promover liturgias, ritos, compromisos religiosos, clero organizado, ídolos, símbolos u ofrendas, porque su objetivo principal es despertar el espíritu humano, para liberarlo del mundo transitorio de las formas materiales. Pregunta: Sería razonable que el Espiritismo regulara los llamados trabajos de "fenómenos físicos", pues algunos renombrados espiritistas dicen que se trata de manifestaciones mediúmnicas de orden inferior. ¿Es así?
Ramatís: La manifestación de los espíritus en la tierra, se procesa de acuerdo con el tipo de mediumnidad de que disponen los grupos intermediarios. El intercambio del mundo invisible con el mundo material se realiza conforme con las posibilidades encontradas. Puede darse tanto gracias al médium inspirado como al de fenómenos físicos. Los espíritus que quieren comunicarse con los encarnados, cuando las condiciones lo permiten, prefieren más a los médium de fenómenos físicos, pues de esa forma demuestran las características que poseían en el mundo terrenal. Los médium intuitivos, por ejemplo, sólo consiguen demostrar algo del carácter, el temperamento o la moral de los comunicantes. Para el aspecto científico del Espiritismo, es necesario probar los fenómenos de intercambios procesados por los desencarnados. En consecuencia, la mediumnidad de fenómenos físicos también debe estudiarse y experimentarse, pues en el futuro, esa facultad será más científica, y de su progreso resultará la pronta comprobación del espíritu Inmortal, como medio de testimoniar la realidad de la vida fuera de la materia. Pregunta: ¿Por qué causa ciertos espiritistas consideran los trabajos de fenómenos físicos como manifestaciones del astral inferior? Ramatís: Esos espiritistas olvidan que la dirección directa o indirecta de los mundos posibles, pertenece a los espíritus puros, pues ni ellos en su pureza, pueden transgredir las leyes reguladoras de esos universos. Así como el Sol no puede mover el vaso de barro, las entidades de elevado nivel espiritual no pueden interferir directamente en el mundo físico de las energías primarias. En consecuencia, se necesita el concurso de agentes apropiados para corresponder a las diversas operaciones de los encarnados, conforme con la graduación espiritual de cada uno. Los trabajos mediúmnicos de fenómenos físicos se producen o efectúan en los límites entre el mundo espiritual y físico, pues donde termina la energía "etéreo-astralina", allá principia el dominio de las fuerzas materiales. Los médium de ese género de trabajo son criaturas adrede preparadas para usar los fluidos del éter-físico de la tierra y del mundo astral. Además de la combinación con los fluidos del médium, está el manejo sobre el ectoplasma sensible, de acuerdo con la voluntad de los desencarnados, creando cuerpos o dándoles movimientos. Aunque los principales operadores son los espíritus, sin embargo, necesitan apoyarse en los elementos ofrecidos por los médium, de quienes depende fundamentalmente el éxito de las manifestaciones físicas. Pregunta: Según explican algunos estudiosos del Espiritismo, los espíritus que se comunican por intermedio de los fenómenos físicos son atrasados. ¿Esto es así, tan radical? Ramatís: De modo alguno, pues si bien es cierto que los agentes de naturaleza primaria o especie de espíritus afligidos suelen ser los intermediarios entre ambos mundos, no por ello pueden dejar de tener muy buena graduación espiritual (1). También es cierto que ese tipo de manifestación ocasiona un buen suceso, siempre que los espíritus que se comunican por ese medio sean portadores de una buena cuota de vitalidad de éter-físico, como es habitual en los recién desencarnados. Sin embargo, los técnicos de "este lado", comúnmente utilizan los servicios de salvajes, porque son entidades simples y robustas, vigorosas y de un eterismo energético intenso, proveniente de la propia naturaleza. 1 Ver la obra Rumbo a las Estrellas, de H. Dennis Bradley, en cuyos trabajos de voz directa y materializaciones comparecían entidades de buena estirpe espiritual, como Feda, Pat O'Brien, Bert, Dr. Barnett, Rodolfo Valentino y principalmente Juan.Pregunta: ¿Es aconsejable hacer trabajos de fenómenos físicos, siendo que la doctrina espiritista nos parece fundamentalmente espiritual? Ramatís: Ese trabajo es aconsejable hacerlo en forma digna, que evidencie la realidad del espíritu inmortal, pues ese procedimiento, también mejora a las criaturas en base a las enseñanzas superiores. Los fenómenos físicos son apenas un "medio" de intercambio con nuestro mundo espiritual y la tierra. Sea cual fuere el tipo de trabajo mediúmnico, lo más importante es la naturaleza del trabajo y la enseñanza obtenida. Hay médium que operan exclusivamente en el plano de la inspiración, sólo presentan lecciones inferiores, y además, suelen sembrar intrigas entre los propios compañeros. La doctrina espiritista es el objetivo trascendental, por tener como finalidad el perfeccionamiento del espíritu humano. Los trabajos de fenómenos físicos son excelentes medios de propagación de los valores sublimes del Cristo, a través del Espiritismo. No vemos desmerecimiento en esa práctica, cuando las energías primarias del magnetismo del orbe reciben el toque sabio de las fuerzas oriundas de los planos más elevados, que las transforman en el "revelador" de la voluntad y la acción de los espíritus desencarnados, sobre la materia. Cuanto más frecuentes sean esos trabajos, también progresan hacia niveles superiores y los fenómenos se perfeccionan, mereciendo mayor asistencia técnica de los espíritus superiores. Además con el tiempo mejora la calidad del ectoplasma ofrecido por los médium y asistentes, permitiendo la proyección de elevadas entidades en el plano del mundo físico. Pregunta: ¿Cuál es la principal ventaja del trabajo de los fenómenos físicos? Ramatís: La espiritualidad busca todos los medios para probar la vida en su vibración más sutil, y en el futuro, será motivo de investigación y estudio científico. Innumerables científicos dieron un gran impulso a los postulados espiritistas, después que comprobaron a través de la fenomenología física y mediúmnica, la realidad del espíritu inmortal. El Espiritismo, además de religioso es filosófico y también científico; pero ese aspecto no es mera cuestión subjetiva, sino que corresponde al terreno objetivo de la experimentación regular. A partir de los avances de la Ciencia del mundo, dentro de muy poco tiempo será probada la inmortalidad del alma, por medio de esos trabajos de fenómenos físicos efectuados en las universidades. Pregunta: La mayoría de los espíritus no le asignan importancia al hecho de que ciertos adeptos necesitan "ver o palpar" a los espíritus, para creer. Y que esos hechos no pasan de ser los modernos Santo Tomás buscando los fenómenos, pero desinteresados de las reuniones evangélicas de la doctrina moral del Espiritismo. ¿Cuál es vuestra opinión? Ramatís: Lo importante no es que el hombre se convenza de la realidad inmortal, sino que se "convierta" a los principios de la vida superior. Tanto permiten creer en la inmortalidad del espíritu las pruebas concretas de la fenomenología mediúmnica, como las intuiciones vividas en la intimidad del alma. Lo que primero importa es verificar cuáles fueron las modificaciones saludables producidas en la conducta de la persona, después de haber descubierto su propia inmortalidad. Muchos hombres que exigieron reiteradas pruebas de fenómenos físicos, antes de creer en la sobrevivencia del espíritu, han sido más útiles para la divulgación de la doctrina espiritista que la mayoría de los místicos convencidos, pero inoperantes, incapaces de defender y valorar los postulados doctrinarios en el momento oportuno. Algunos dicen que no necesitan de las pruebas materiales para creer en la inmortalidad del alma, mientras tanto, vacilan en su fe ante la primera decepción espiritual. Es necesario distinguir la creencia definitiva, aunque sea afirmada ante una prueba fenoménica, aunque esta se crea ingenua o de buena fe, superficial o débil. La Administración Sideral no pide creencia sino el cultivo de las virtudes y el repudio de los vicios y pasiones. No hay vergüenza alguna en que se tenga que ver para creer, así como no hay mérito en creer sin ver. En verdad, el Espíritu no se gradúa por la forma en que se admite la sobrevivencia, sino por el fruto de las obras realizadas a favor del prójimo o de su perfeccionamiento espiritual. Pregunta: ¿Cuál es vuestra predicción para el futuro, con relación a los trabajos de los fenómenos físicos? ¿Se debilitarán las reuniones evangélicas y doctrinarias del Espiritismo, o aumentará la cantidad de público, por su naturaleza espectacular? Ramatís: Los intercambios mediúmnicos a través de los trabajos de los fenómenos físicos tienden a desarrollarse, en el caso de que sean útiles a lo planificado para mejorar a los humanos. Los hombres, en su desesperación cada vez más creciente, a la vez que más desilusionados de las religiones estratificadas en el tiempo, emprenderán todos los esfuerzos posibles para descubrir su realidad inmortal. La Ciencia penetra cada vez con más intensidad en el mundo microscópico e infinitesimal; actualmente domina las fuerzas internucleares y otras ocultas desde hace siglos, actualizando los conceptos sustentados por magos y alquimistas. Hoy se sabe que, detrás de los símbolos, prácticas supersticiosas y ritos extraños de los viejos misterios, existe una buena dosis de verdad y buen sentido. Ciertas leyendas de seres fantásticos, controladores de las fuerzas poderosas del mundo, aparecen explicadas por la ciencia. Los científicos disciplinaron la energía atómica, controlaron las enfermedades crónicas y avanzan hacia el control de la Naturaleza. Es evidente que cuando el hombre esté convencido de la sobrevivencia del Espíritu, también querrá conocer las normas y leyes que rigen este reino invisible a los ojos de la carne. A causa de las vicisitudes y sufrimientos que golpean a la humanidad terrenal, es obvio que el ser humano aliente esperanzas de alcanzar su paz y ventura en una vida integral. El sufrimiento del hombre lo sensibiliza para la búsqueda de una vida mejor. La sabiduría del Espíritu eterno mejora los patrones de la vida material, y la función de la Ciencia es realizar ese objetivo. Por eso, el espíritu humano tendrá en el panorama físico la ayuda de la ciencia, para eliminar las dudas e inseguridades. En el futuro, el espíritu podrá materializarse en los laboratorios, aun a la luz del día, bajo el control de hábiles científicos y gracias a la manipulación adecuada del ectoplasma. El periespíritu será examinado en su temperatura, densidad, espectrografía, magnetismo y olor, mediante aparatos especiales. Hace siglos era imposible que se midieran en el cuerpo humano, la presión, pulsación, circulación o se verificara la cantidad y calidad de los jugos gástricos, hormonas, fermentos, glóbulos blancos y rojos. ¿Alguien podría imaginar el adelanto provocado por el electrocardiograma, la radiografía y el electroencefalograma, el ultrasonido o el infrarrojo? A través de los trabajos de los fenómenos físicos, los espíritus desencarnados podrán enseñar a los científicos terrenales a investigar y conocer los secretos del periespíritu. Pregunta: ¿La Ciencia terrenal conseguirá producir los aparatos que sean capaces de investigar o comprobar la existencia de los espíritus? Ramatís: Bajo la inspiración de los genios del mundo espiritual, muy pronto podréis oír y ver a determinados espíritus de nivel común, a través de avanzados equipos y aparatos similares a los de la televisión, una especie de "psicofono" parecido a la telefonía terrenal. El ectoplasma será la base para una minuciosa investigación y experimento de la ciencia terrenal, a tal punto que, los científicos conseguirán su producción en los laboratorios, en una sesión parecida a la entidad mediúmnica, capaz de efectuar la conexión entre el mundo espiritual y físico, tal cual lo hace con el propio cuerpo carnal. Pregunta: ¿Cuál es el significado o principal importancia de las curas y operaciones fenoménicas de los médium excepcionales, como fue el caso de Arigó y otros, que asombraron a la ciencia médica? ¿Esa fenomenología se procesa específicamente para aliviar el sufrimiento humano, cuando falla la medicina convencional del mundo, o es un acontecimiento deliberadamente permitido por lo Alto, para probar la existencia del Espíritu? Ramatís: Se trata de un acontecimiento destinado a enseñar por el gran descreimiento humano y a demostrar la realidad poderosa del mundo espiritual. El asombro, la sorpresa, lo insólito y lo poco común terminan por atraer a los incrédulos científicos y estudiosos, para aproximarlos hacia la espiritualidad y predisponer a otras criaturas a creer en la existencia de una vida más allá de la materia. En verdad, dentro del esquema del "fin de los tiempos" y de la selección espiritual que ya está en curso en la tierra, lo Alto pone en acción todos los esfuerzos y recursos posibles para llamar, advertir y orientar a los hombres. Cuanto más se esclarece el hombre espiritualmente, también contribuye a reducir su problema cuando ingrese en el más allá, ayudando considerablemente a los que trabajan esforzadamente por aliviar a los espíritus sufrientes o que descreen de su verdadero estado en el astral. Por eso, no importa que los escépticos necesiten ver para creer, o precisen sentir en su propia piel el estilete de la vida inmortal. Lo importante es que modifiquen su conducta, eliminen su egoísmo y aprendan a liberarse de los bienes efímeros. El ciudadano del siglo XX debe reconocer que, detrás de la fenomenología material y espiritual, permanecen intensos y vivos la voluntad y el poder de la conciencia Inmortal, que operan en la densidad de las formas. El Universo es el producto de la materialización de la inteligencia creadora, y los hombres son las propuestas menores para ayudar en la creación constante. Cada espíritu es un diosecito en miniatura, dotado de poderes excepcionales, pudiendo ejercitarlos conforme con su madurez y desarrollo espiritual. La materia, como energía condensada en las formas del mundo, bajo el impulso del ser inmortal, también podrá retornar a su forma primitiva de libertad y modelar así nuevos mundos. Para vuestro despertar va esta pequeña demostración, como en el caso de los médium excepcionales, los cuales practican operaciones peligrosas, excluyendo los instrumentos médicos y la misma asepsia. Las formaciones dañinas que atrofian el organismo humano son retiradas por la intervención de los médicos del Espacio; en obediencia a esas leyes que rigen la "materialización" y "desmaterialización" de la materia de vuestro orbe. Aunque para los encarnados, esa intervención parece milagrosa y desmiente aparentemente la rigidez de las leyes físicas, no obstante, ese acontecimiento no contaría con el orden existente en el Universo, sólo que eso sucede en los planos más sutiles y bajo la dirección de voluntades muy poderosas. Pregunta: Sucedió que algunos enfermos graves no fueron operados, mientras que otros de menor gravedad, eran atendidos. Eso pasaba con el médium Arigó. ¿Es fracaso o prueba para los que se desilusionan con ese trato, que parece hasta desconsiderado? Ramatís: No se puede considerar como fracaso o prueba dolorosa para algunos seres que deben pagar sus culpas a través de las decepciones. Los acontecimientos de "aquí y de allá" suceden dentro de la lógica del aforismo que dice: "No se cae un solo cabello sin que Dios no lo sepa". Hay enfermos graves, aquellos que no deben y no pueden interrumpir el drenaje de los fluidos tóxicos del periespíritu hacia la carne, en el proceso trascendental de verter hacia la tierra -como si fuera un "hilo a tierra"- en el cuerpo de la persona humana. Sería inmensamente perjudicado por esa limpieza sanadora o por alguna intervención curativa einoportuna. En general, el espíritu, antes de reencarnar, hace lo posible para rescatar el "karma" o bien "quemarlo" bajo el fuego purificador del sufrimiento, por eso, acuerda cumplir un programa de limpieza beneficiosa, a fin de librarse de la carga venenosa adherida a su periespíritu. No obstante, después de encarnado y olvidado del mundo espiritual y de su promesa, desea obviar el programa doloroso y depurador que aceptó en el Espacio. Afligido, generalmente recorre una vía sacra por los consultorios médicos, a la primera señal de sufrimiento. Desilusionado de la medicina acude al curanderismo y a los médium curativos, pero para su propio bien, son impedidos de efectuar la cura tan esperada, pues el objetivo debe cumplirse y es para que no regrese nuevamente al astral en condiciones semejantes a las que tenía cuando descendió a la carne. Es que en casos como el planteado, donde el sujeto impide deliberadamente la liberación de la escoria periespiritual, no se justifica que se cambie el programa establecido. En consecuencia, no es el fracaso de los médium curativos sino que existe una limitación para que se cumpla el proceso higienizador admitido por el propio espíritu encarnado. Mientras tanto, en la prosecución de la causa espiritista y para atraer la Ciencia del mundo, son ayudados u operados los enfermos que no están tan comprometido con la ley, mientras que otros quedan a la espera de su mejoramiento espiritual y son relegados para otra ocasión. Cuando visitamos al médium Arigó, en Congonhias, pudimos observar por nuestra videncia que sólo operaba a los enfermos señalados por una pequeña luz blanca posada sobre sus cabezas. Al resto, aunque eran de más gravedad, el médium sólo le prescribía medicamentos. Pregunta: Nosotros suponemos que los espíritus siempre se esfuerzan por operar fenómenos sobre los hombres, a fin de convertirlos a la creencia espiritual. ¿Es así o estamos equivocados? Ramatís: Sin duda, los espíritus benefactores y amigos tratan de despertar a los encarnados hacia la causa del mundo espiritual, y para esto se sirven de todos los medios y ocasiones. No obstante, el intercambio entre el mundo físico y el espiritual es muy difícil, porque el trabajo más arduo lo hacen los desencarnados. Los hombres exigen pruebas, fenómenos y esclarecimientos de los espíritus, pero claman contra cualquier decepción, casi siempre a causa de la falta de preparación o de las dificultades interpuestas entre los dos mundos. En verdad, los encarnados poco hacen para ir a nuestro encuentro, pero exigen de nosotros acontecimientos excepcionales contrarios a las mínimas reglas de la vida oculta. Además, quieren oírnos materializados, ofreciendo fluidos impregnados de alcohol o bajo el fermento de las vísceras animales, ignorando que el ectoplasma no es producto de alambiques o de putrefacción de elementos en el estómago. Pregunta: ¿Qué nos aconsejáis para incentivar los trabajos de los fenómenos físicos? Ramatís: Lo mismo que debéis adoptar en las demás formas de intercambio con los espíritus desencarnados: confianza, salud, sentimientos superiores y pensamientos espiritualizados. Procediendo de esa forma, se atrae y establece un elevado grado de simpatía con los buenos espíritus. Mientras tanto, es preciso no olvidar que el fenómeno inmediato puede deslumbrar los ojos, pero sólo la renovación evangélica atiende los sentidos del alma. Nota del Revisor: Este capítulo fue escrito hace bastante tiempo. Durante ese lapso, hubo otros hechos que demostraron la existencia de formas energéticas, desconocidas por nosotros. Tenemos actualmente, los fenómenos de transcomunicación, pottergeis, terapias de vidas pasadas y no dejaremos de citar a la Fundación Aquarian, fundada en 1955 y que después, en los años 60, ganó espacio con las sesiones de materialización de los Maestros contactados por Helena Blavatsky. En esas comunicaciones encontramos a los llamados Maestros de la Gran Hermandad Blanca de la Luz Cósmica, entidades de OVNIS: Ashtar y Clarion. Todas las enseñanzas originadas en esa fuente se basan en las ideas de la Ley de Causa y Efecto o del karma, la reencarnación y el dominio del individuo sobre su existencia y su muerte. Hay una constante evolución de la humanidad; solamente la ortodoxia religiosa permanece estática, centrada en la creencia y supersticiones mágicas de los primitivos trogloditas, inclusive, el Espiritismo de Allan Kardec, al cual han querido transformar en un Kardecismo rígido. Ramatís Psicografiada por: Dr. Hercilio Maes Extraído del libro "Bajo La Luz del Espiritismo"
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